Integrante de la Policía de China frente a un fragmento de una aeronave en una vía próxima al edificio China Zun
Asia
China reconoce, tras días de silencio, que el piloto que estrelló una avioneta contra un rascacielos era un suicida
El autor del suceso sufría de ansiedad, insomnio y pensamientos suicidas
Seis días después del choque de una avioneta contra el edificio más alto de Pekín, China rompe su silencio. El aparatoso accidente sucedió en Guomao, distrito financiero de Pekín, donde se encuentra la residencia del presidente del régimen chino, Xi Jinping.
En su momento, Pekín limitó toda información sobre el accidente a sus ciudadanos, censurando aplicaciones nacionales como Weibo o Douyin. Las únicas explicaciones vinieron del medio Beijin Daily que, simplemente, confirmó el número de afectados. Hasta hoy se desconocían las causas y los autores del impacto. La cercanía del rascacielos China Zun a la sede del partido comunista, añadida al secretismo del régimen, favoreció las teorías sobre un supuesto atentado.
Ahora, seis días después, se ha publicado más detalles sobre el piloto. El autor de los hechos ha sido identificado como un varón de 66 años, residente en Pekín y de apellido Liu. Su propia biografía y estado de salud explicarían los hechos.
Liu, según las autoridades del régimen chino, sufría de insomnio, ansiedad crónica y había pasado por un divorcio. Las teorías se confirmarían cuando se descubrió que en su diario expresaba sus pensamientos suicidas. «La exhaustiva investigación ha concluido que se trató de un caso de peligro para la salud pública causado por motivos personales», explica el comunicado emitido.
Según datos de navegación, la avioneta pilotada por Liu habría despegado el viernes 26 a las 17:31 desde Shifosi, un pequeño aeropuerto. Tras algunos minutos de vuelo, se programó el aterrizaje para las 17: 40, pero este cambió de rumbo y se dirigió al centro de la ciudad. Voló unos 50 kilómetros y redirigió su trayectoria estrellándose contra la fachada del rascacielos a las 17:55.
El silencio del régimen chino hizo que la población señalase a inocentes como a Liu Junhua, ejecutiva de Citic Group, empresa con sede en el China Zun. De hecho, el nombre oficial del rascacielos sería Torre Citic.
Este suceso pone en duda la 'gran seguridad' china y su capacidad de defensa ante un ataque. Parece ser que los límites establecidos como la prohibición de vuelo en este distrito o ilegalizar la posesión de drones el pasado mes de mayo, no han prevenido un acontecimiento como este.
La reputación del régimen chino se ve afectada, ya que como afirmó el politólogo Chong Ja Ian: «Un pequeño avión chocándose con la torre CICTIC, significa que un dron o un misil podría hacer lo mismo».