Fundado en 1910
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez (C), habla durante una conferencia de prensa junto al presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez (I), y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, en la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda en Caracas,

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, junto Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello, en CaracasAFP

Delcy Rodríguez saca pecho de su desastrosa gestión del terremoto con miles de cuerpos aún bajo los escombros

La presidenta encargada de Venezuela culpa a «laboratorios mediáticos» del caos y evita hacer cualquier tipo de autocrítica

Venezuela vive en duelo desde que el pasado 24 de junio la tierra temblara como nunca antes. Más de una semana después de los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron la zona norte del país suramericano y que han dejado hasta ahora 2.595 muertos y 12.400 heridos y miles de desaparecidos entre los escombros, la presidente encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, concedió una rueda de prensa parapetada por su hermano, Jorge, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, para sacar pecho de su gestión, contestada por sus propios ciudadanos.

Las quejas de los venezolanos sobre la falta de recursos y atención del régimen se escucha cada día que pasa con más fuerza. Diosdado Cabello, de hecho, ha sido acusado de no permitir la entrada de ayuda humanitaria y rescatistas internacionales al epicentro de la catástrofe en La Guaira. Vídeos de agentes del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) robando dinero de las casas destruidas en vez de ayudar a encontrar supervivientes se han vuelto virales. La crispación en las calles aumenta y se teme un nuevo estallido social.

Sin embargo, la sucesora del dictador Nicolás Maduro, lejos de reconocer estas deficiencias, arremetió ayer contra los medios por su cobertura del desastre y alabó la gestión de su Gobierno. «Es miserable, desalmado, desconsiderado a un pueblo bajo angustia», recriminó Rodríguez tras ser preguntada sobre una falta de actuación de la fuerza pública. La mandataria impuesta por Estados Unidos vinculó estas críticas a «laboratorios y matrices creadas para politizar la situación de emergencia».

«Que diga a alguien que se le negó acceso, ayuda, que alguien diga no hay, no eso no existe», negó Rodríguez que, además no dudó en reconocer la labor de Cabello, por quien Estados Unidos aún ofrece 25 millones de dólares como recompensa. «Inmediatamente se activó el Estado venezolano en su conjunto. Lo primero que hicimos a pocas horas de su ocurrencia fue emitir un decreto para atender esta situación de emergencia, se desplegó inmediatamente el sistema de protección civil, el sistema de defensa pública», continuó.

Sin embargo, obvió parte importante de la realidad, como que son realmente los rescatistas internacionales quienes están asumiendo la mayor parte de las labores de rescate –ante la falta de medios y efectivos venezolanos– o el veto de la entrada de ayuda humanitaria, así como de la prensa a ciertos puntos de la zona cero del terremoto.

La presencia de rescatistas internacionales ascendía este jueves a 3.000 –entre los que también hay españoles–, según cifras de la ONU, mientras que el número de personas salvadas durante la semana que llevan en Venezuela se eleva a 13.

El último de ellos fue del venezolano Hernán Gil, de 43 años, que fue rescatado tras ocho días bajo los escombros de un edificio después de un dispositivo de más de 72 horas en el que participaron más de cien rescatistas internacionales en la costera urbanización de Playa del Mar.

Asimismo, los daños causados en viviendas y activos económicos, como vehículos, edificios o comercios tras los dos terremotos tienen una estimación preliminar de 6.700 millones de dólares, según una evaluación satelital basada en el Análisis Digital Rápido (Rapida) del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El régimen venezolano ha cifrado sobre las 12.800 las personas que han perdido sus viviendas, mientras la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) ha documentado 16.000 ciudadanos que han debido buscar un lugar alternativo para vivir.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas