Fundado en 1910
El conde Binface en una cabina clásica de las que antes poblaban todo el país

El conde Binface en una cabina clásica de las que antes poblaban todo el paísRR SS

A Farage le puede salir mal la jugada: el conde Binface (cara de cubo de basura) podría ganarle el escaño

Parece una broma, pero la realidad de la política británica permite que pueda darse un escenario en las urnas que enfrente al líder populista de Reform UK con el cómico

El humor británico no tiene límites y su trascendencia política tampoco. Nigel Farage podría fácilmente encasillarse en ese grupo de británicos que hacen de la chanza una manera de entender la política.

Antes, cuando la política se hacía en serio, se habría dicho de él que es un frívolo y en buena medida, responsable del éxito del Brexit, que es lo mismo que hablar de un fracaso para su país, pero ahora no. Farage es para la inmensa mayoría de sus votantes el hombre que les alegra la vida y les promete un futuro mejor.

Los casos de financiación ilegal y corrupción que le han puesto contra las cuerdas tampoco parecería que les preocupa mucho o, al menos, eso es lo que cree el propio líder de Reform UK. Eso explicaría su último truco de prestidigitador: renunciar a su escaño para provocar otras elecciones en su distrito de Clacton-On-Sea y ser reelecto en un fabuloso «operativo clamor.»

Como no hay estrategia, ni atraco perfecto, Reform UK se ha encontrado con la sorpresa de la decisión de los partidos tradicionales de no participar en las elecciones. Para Farage, responde a un temor a enfrentarse a él, un comunicador hábil y combativo. Para el resto, a un contragolpe para arruinarle la elección.

Aún así, las encuestas muestran que el Partido Reformista sigue siendo el más popular en Gran Bretaña, aunque una encuesta de YouGov, realizada el miércoles, arrojó un dato preocupante: Farage tiene una imagen negativa en el 65% de los británicos frente a un 25% que le ve con buenos ojos. Dicho esto, la mayoría afirmó que el político carece de principios.

La apuesta de Farage para su reelección es arriesgada porque, aunque los laborista y los tories no le seguirán el juego y se abstendrán de presentar un candidato, le ha salido un adversario imprevisto: un hombre con un cubo de basura en la cabeza, más conocido como el Conde Binface (Cara de cubo de basura).

Un populista y cómico de la política frente a otro profesional, podría ser el escenario en las urnas si Binface, como ha hecho en las tres últimas elecciones, decide competir ahora por el escaño de Clacton-On-Sea. Pero, ¿Quién es este sujeto y quién se esconde detrás de su máscara?

En sus apariciones públicas se muestra con una capa plateada y su verdadera identidad, como informa Reuters, no es otra que la de Jonathan Harvey, especialista en la sátira burlona de los políticos para, según él, exaltar la democracia.

Farage, de 62 años, parece haber advertido el escenario que podría ponerle en una posición incómoda y dejar en la cuerda floja su reelección. La retransmisión de un debate cara a cara con una especie de robot de hojalata con cabeza de cubo de basura, parecería más un espectáculo para televisión que un intercambio de programas para mejorar la vida de los ingleses y conseguir votos.

Así las cosas, puestos a tomarse a risa todo, no es descartable que un electorado hastiado, –más laboristas y conservadores–, al final se animara a votar mayoritariamente por el Conde Binface. Total, el mensaje es una desgracia, pero cada día dentro y fuera de las fronteras de Gran Bretaña, la política parece estar más cerca de un cubo de basura que del servicio público.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas