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EE.UU. bombardea Irán por sexta noche consecutiva y Teherán amenaza con atacar infraestructuras en todo el Golfo
Washington asegura haber golpeado decenas de objetivos militares, mientras la República Islámica denuncia ataques contra infraestructuras civiles y eleva el riesgo de una escalada en Oriente Medio
Estados Unidos bombardeó durante la pasada noche objetivos en Irán por sexta jornada consecutiva, en una nueva escalada del conflicto que ha llevado a Teherán a amenazar con responder contra infraestructuras estadounidenses y de sus aliados en toda la región del Golfo.
El Ejército estadounidense aseguró en la red social X que atacó «decenas de objetivos militares iraníes», entre ellos instalaciones de vigilancia costera y defensa aérea, infraestructura logística militar e instalaciones marítimas.
Irán, sin embargo, denunció que los bombardeos alcanzaron infraestructuras civiles, entre ellas puentes, un aeropuerto y una estación de tren. La televisión estatal Irib informó de que dos puentes fueron alcanzados en la región de Bandar Jamir, con un balance de siete muertos y nueve heridos, además de daños en una estación ferroviaria de Bandar Abás y en el aeropuerto de Iranshahr, donde hubo múltiples lesionados.
La ciudad portuaria de Bushehr, donde se encuentra la única central nuclear iraní, también fue bombardeada por segunda vez en pocas horas, según informó el gobernador de la provincia citado por la agencia Irna.
Como respuesta, un portavoz del Ejército iraní advirtió de que «si los estadounidenses atacan las infraestructuras de la República Islámica, entonces todas las infraestructuras de la región se convertirán en objetivos legítimos para Irán».
La tensión se trasladó también al Golfo. Kuwait y Catar informaron de ataques aéreos durante la madrugada, mientras que en Baréin se activaron en dos ocasiones las sirenas de alerta. La televisión estatal iraní aseguró además que las fuerzas armadas llevaron a cabo operaciones con drones explosivos contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait.
«Los ataques continúan y son tan violentos que me tiemblan las manos», relató a la AFP Hani, un profesor de 34 años residente en Ahvaz. «Hubo al menos once o doce explosiones. Siento como si mis oídos fueran a estallar», añadió.
Las hostilidades se reanudaron el pasado 7 de julio tras los ataques contra buques en el Golfo atribuidos a Irán. Durante la semana, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había advertido de que atacaría puentes y centrales eléctricas iraníes si Teherán no regresaba a la mesa de negociaciones.
Mientras Pakistán ha pedido el cese de la violencia y la reanudación del diálogo, el principal negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó que un acuerdo «solo tiene sentido cuando sus cláusulas son válidas y se aplican».
El conflicto continúa afectando al estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de hidrocarburos cuyo tráfico se ha reducido tras el nuevo bloqueo impuesto por Irán. Pese a ello, el precio del petróleo se mantenía este viernes relativamente estable, con el barril de Brent en torno a los 85 dólares.