Una mujer pasa junto a una valla publicitaria con un retrato del ayatolá Alí Jamenei
Irán mata a dos soldados de Estados Unidos en un ataque contra una base en Jordania
La República Islámica anuncia que deja «en suspenso» el alto el fuego con Washington
Irán ha anunciado este sábado que dejan en suspenso el memorando de entendimiento (MoU) con Estados Unidos que planteaba un alto el fuego de al menos 60 días, tras la escalada de ataques desde principios de julio que, según las autoridades del régimen islamista, han matado a 50 personas y más de 500 han resultado heridas.
«Hemos suspendido nuestros compromisos adquiridos en virtud del memorando de entendimiento y ya no los estamos implementando», ha informado el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, a la agencia iraní Tasnim.
«En los ataques aéreos registrados entre el 27 de junio y el 18 de julio, más de 500 personas resultaron heridas y 50 murieron», anunció el portavoz del Ministerio iraní de Salud, Hosein Kermanpur, en la red social X, antes Twitter.
Según Kermanpur, entre los fallecidos hay cinco mujeres y dos menores, mientras que entre los heridos figuran 32 mujeres y 18 niños y adolescentes. El portavoz sanitario indicó que 37 personas siguen hospitalizadas.
Poco después, el Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) confirmó la muerte de dos soldados estadounidenses en un ataque iraní contra una base en Jordania, que dejó otros cuatro heridos y un tercer recluta que está desaparecido.
Estas son las primeras bajas estadounidenses registradas en el conflicto desde que la semana pasada se rompiera el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos. Según el breve comunicado, la base fue atacada con misiles balísticos y drones iraníes.
Asimismo, el Centcom precisó que todos los heridos ya se han recuperado y han sido dados de alta. Asimismo, otros miembros del personal que fueron evaluados por lesiones menores durante el incidente han regresado a sus labores ordinarias.
«Por respeto a las familias, el Centcom retendrá cualquier información adicional, incluidas las identidades de los guerreros caídos, hasta 24 horas después de que los familiares más cercanos hayan sido notificados», concluyó el comunicado oficial.
Asimismo, el nuevo líder supremo de la República Islámica. Mojtaba Jamanei, que no ha sido visto en público desde que fuera proclamado como tal el pasado mes de marzo ha compartido un mensaje en el que denuncia que «la firma del presidente de Estados Unidos carece de valor y no es fiable». «Mientras el enemigo estadounidense intenta desencadenar una guerra y sufrir costes aún más elevados y una mayor deshonra, debe saber que el pueblo iraní y el frente de resistencia le tienen reservadas lecciones inolvidables», ha advertido.
Este mismo sábado, una fuente oficial ha confesado a la agencia rusa Tass que el líder supremo de Irán no reaparecerá en público hasta que la situación se normalice con Estados Unidos e Israel. “Por motivos de seguridad su excelencia no reaparecerá en público próximamente. El Gobierno espera a que la situación se normalice. Entonces reaparecerá“, señaló la fuente.
Gran parte de las víctimas se han registrado desde que Estados Unidos recrudeció sus ataques contra el sur del territorio iraní el sábado pasado, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, diera por terminada la tregua durante la cumbre de la OTAN en Ankara.
Esta decisión de Trump respondió a los ataques de Irán contra buques comerciales en el estratégico estrecho de Ormuz.
Durante la séptima jornada consecutiva de bombardeos estadounidenses esta madrugada, al menos siete personas murieron en ataques que alcanzaron varias vías de comunicación, incluidos un túnel y dos puentes en la sureña provincia de Hormozgán.
Medios iraníes informaron además de explosiones en otras ciudades del país, entre ellas Yazd (centro), Lar (sur) y Ahvaz (suroeste), así como en Bushehr, la isla de Qeshm y Sirik, en la costa del golfo Pérsico y en las proximidades del estrecho de Ormuz.
En respuesta a los bombardeos estadounidenses, Irán ha lanzado ataques con misiles y drones contra objetivos de EE. UU. en varios países de Oriente Medio, como Baréin, Kuwait y Jordania, entre otros.