Fundado en 1910

Cruz Roja y Cooperación Sur-Sur reparten alimentos básicos a unos 2.000 inmigrantes en la Playa del Trampolín (Ceuta)

Europa muestra su solidaridad con España pero acusa a Sánchez de provocar la crisis de Ceuta

El primer ministro belga asegura que «está claro que Europa debe cerrar sus fronteras»

Algo más de tres horas ha durado la reunión telemática de los ministros del Interior de los Veintisiete países de la Unión Europea solicitada a raíz de la invasión de Ceuta por parte de más de 70.000 marroquíes el pasado jueves, según datos del propio Ministerio del Interior español.

Los ministros de los Veintisiete han mostrado su solidaridad con España por la situación vivida en la ciudad autónoma, pero, al mismo tiempo, no han ahorrado críticas a la política migratoria del Gobierno español y también a Marruecos.

Desde el punto de vista institucional, los países han dado por buenas las explicaciones del ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska. «La última información de las autoridades españolas y la Comisión indica que la gran mayoría de las personas que cruzaron ilegalmente han sido devueltas y que no se ha producido ningún movimiento hacia la España peninsular ni hacia otros Estados miembros», ha asegurado la Comisión Europea en una nota de prensa, a pesar de las imágenes de pateras atravesando el Estrecho de Gibraltar con decenas de inmigrantes en su interior.

«Hubo consenso sobre la necesidad de seguir luchando sin descanso contra las redes de tráfico de inmigrantes, reforzar las devoluciones, fortalecer las fronteras de la Unión Europea, forjar alianzas sólidas con terceros países y mejorar la previsión», asegura la Comisión Europea.

Pero, a poco que se rasca entre los ministros del Interior individualmente, surge a la superficie la verdadera opinión de los Veintisiete, uno por uno, y ahí el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, no queda en muy buen lugar.

Uno de los países más duros ha sido Bélgica, que de inmigración sabe bastante. «Debemos llegar al fondo de lo sucedido. Hay muchas contradicciones. Está claro que Europa debe cerrar sus fronteras. Imágenes como esta son desastrosas para la población. Parece que hay una puerta abierta y que cualquiera que quiera presionarnos puede utilizar la inmigración como arma», ha dicho Bart De Wever a los medios belgas.

En este sentido, a pesar de las acusaciones contra España, De Wever ha señalado que «el primer ministro Sánchez puede ser una excepción en ese sentido, pero tiene derecho a hacerlo: fue elegido democráticamente», ha aseverado De Wever.

El ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, por su parte, ha mostrado su «solidaridad» con España, pero, al mismo tiempo, ha recordado que, con la crisis que sufrió Italia en 2023 con la llegada de miles de inmigrantes a la isla de Lampedusa, «permítanme decir con franqueza que, en aquella ocasión, Italia no recibió la solidaridad necesaria y esperada», tampoco por parte de España.

Y, en este punto, ha lanzado sus críticas contra Marruecos, ya que, «a pesar de no cooperar en materia de repatriaciones, goza de importantes ventajas en sus relaciones comerciales con Europa».

En este sentido, ha lanzado una puya a España al considerar que «ya no podemos permitirnos que la diplomacia económica se separe de la cooperación en materia de seguridad y migración».