Una oleada de bombardeos rusos provoca incendios en la región de Kiev el 5 de agosto de 2026
Una nueva ofensiva rusa en Kiev deja al menos 15 muertos y medio centenar de heridos
La ofensiva, que se ha ejecutado con «misiles balísticos y drones», teniendo como objetivo numerosos distritos de la región, ha sido considerado como «uno de los ataques más trágicos»
Durante la madrugada de este miércoles, una nueva oleada de bombardeos rusos contra la capital de ucrania ha dejado 14 muertos y 27 heridos. Las autoridades de Kiev lamentan el que ha sido «uno de los ataques enemigos más trágicos».
Así lo calificaba el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania, que advertía que «la alerta aérea en la región continúa». Las unidades de la institución continúan trabajando en cuatro localidades del distrito Brovari —en el que «se han producido incendios de gran magnitud en almacenes de la ciudad» y aldeas colindantes— dos del distrito de Bucha y uno del distrito de Fastiv, donde también se han originado incendios.
Es en estas tres zonas en las que se han registrado las víctimas mortales. Según Timur Tkachenko, gobernador de Kiev, nueve de ellos son de Brovari, cuatro en Buchan y uno en Fastiv. Posteriormente, las autoridades incluyeron la muerte de una mujer más y otra veintena de heridos en la capital. «Rusia ha vuelto a traer muerte y destrucción a nuestra tierra, arrebatando la vida a civiles», denunciaba en sus redes sociales, agregando que «por cada uno de esos crímenes, sin duda, se exigirán responsabilidades».
La ofensiva se ha ejecutado con «misiles balísticos y drones», teniendo como objetivo numerosos distritos de la región de Kiev, incluida la propia capital. Los bombardeos han provocado incendios y derrumbes en infraestructuras, que han llegado a atrapar a civiles.
Un bombero en el interior de una de las infraestructuras dañadas por la ofensiva
Del mismo modo, se ha causado una fuga de amoniaco de la que la Administración Militar de la ciudad aseveraba que «ya ha sido localizada» en un tanque que contenía 300 litros de la sustancia cuando había sido alcanzado. «No existe peligro alguno para la población», proseguían.
La autoridad reportaba que «los servicios siguen trabajando para subsanar las consecuencias del ataque enemigo».