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Javier Larrondo, director de Prisoners DefendersMaría Bereijo

Entrevista al director de Prisoners Defenders

Javier Larrondo: «Los presos políticos en Cuba sufren la mayor represión que ha habido en décadas»

El abogado explica en El Debate la situación de las más de 1.000 personas privadas de libertad cinco años después de las revueltas

«Los presos políticos en Cuba sufren la mayor represión que ha habido en décadas». Javier Larrondo, de 56 años, director de Prisoners Defenders, la asociación que sigue de cerca a los presos políticos cubanos, actualiza sus listas y defiende sus causas en las instancias internacionales, no se muestra optimista 5 años después de las revueltas de 2021.

«Estamos hablando de desnutrición forzosa», explica, «es decir, les dan entre 250 y 350 kilocalorías al día de alimentos, cuando el ser humano para sobrevivir necesita en torno a 2.000. Y eso les lleva a una desnutrición, anemia, enfermedades de todo tipo y o salen desahuciados de salud, de prisión o cuando salen lo hacen en una caja de pino, como ha pasado con 11 presos políticos». Un panorama nada alentador: el régimen acentúa la represión mientras la economía se cae a pedazos.

-¿Todos son torturados y desnutridos?

-Nosotros probamos que todos eran torturados.

-¿Cómo?

-Hicimos una un estudio sobre 181 casos, el 100% tenían una tipología de tortura o más el 100%, pero el 80% tenían cinco tipologías de tortura o más a sus espaldas. Y el que más torturado, el que más tipologías de tortura tenía, de los 181 casos, era un menor. Jonathan Torres, de 17 años. Pero además de la desnutrición forzosa, la tortura en múltiples ejes, en 15 tipologías distintas, como puede ser negación de agua, negación de comida, negación del sueño, como puede ser la iluminación intensa y constante para provocarles problemas neurológicos y psicológicos como puede ser las palizas o la amenaza con represalias a sus familiares.

-¿En qué modo se les amenaza?

-Tienen que estar callados, no pueden publicar en redes sociales. Torturan a los familiares para que estén en silencio.

-Volviendo a los presos.

-Existe otra modalidad: enseguida que tienen derechos de ir a un régimen menos severo, les obligan a hacer trabajo forzoso. Para fabricar carbón, el carbón que entra en España como ecológico de Cuba es producto del trabajo forzoso de la gran mayoría y puros.

-¿Cuántos quedan encarcelados?

-El último mes cerramos la lista con 1306 prisioneros políticos, de los cuales 820 están entre rejas y el resto tienen sus condenas activas y están en situaciones domiciliarias de diferente tipo: trabajo forzoso sin internamiento, reclusión domiciliaria y situaciones similares de reclusión domiciliaria.

-¿Cuántos quedan del los arrestados y condenados tras el 11 J?

-Hicimos una cuenta hace aproximadamente un mes y medio, estaba en torno a los 450 del 11 J

-¿Fue la represión del 11 más brutal que la de la Primavera Negra en 2003?

-Sin duda alguna. En la Primavera Negra hubo una razzia de detenciones, pero esas detenciones no tuvo los componentes que ha tenido en el 11 J, donde ha sido masiva, indiscriminada, con torturas, con violaciones, con todo tipo de barbaridades. El pastor Lorenzo Rosales, por ejemplo, fue orinado por los guardias porque le dieron tal paliza que lo desmayaron.

-Y en la Primavera Negra?

-En la Primavera Negra organizaciones como Amnistía Internacional y otras estaban activas en Cuba y hacían realmente un trabajo de valor de vigilancia. Y la Unión Europea estaba mucho más comprometida porque había una Posición Común, con lo cual había una presión internacional, una vigilancia que hizo que las detenciones de la Primavera Negra no tuvieran las características que han tenido ahora las del 11 J.

Javier Larrondo, director de Prisoners DefendersMaría Bereijo / El Debate

-Hay un caso preocupante: el de Félix Navarro y su hija Saily. Pero hay un caso muy preocupante que es el de Félix Navarro y su hija Sally.

-Todos los casos son preocupantes. Es decir, el caso de Félix Navarro y Saily no es más preocupante que el de muchísimos otros que están a punto de morir. En el caso de Félix Navarro, que es un activista por los derechos humanos desde hace años, que fue preso político de la Primavera Negra y es una persona muy emblemática y muy querida.. lógicamente, el régimen ha sido especialmente severo con él, porque contra los activistas que son firmes en sus convicciones y que no se dejan doblegar, es especialmente severo. El problema que tiene Félix, además, es que tiene una edad muy avanzada y ha tenido episodios y ha tenido episodios graves, muy grave,s de salud y sigue teniéndolos, con lo cual su vulnerabilidad es muy alta. En el caso de Silvi, lógicamente es más joven y tiene menos vulnerabilidad, pero la situación de Félix Navarro también a nivel humanitario de su situación de salud y peligro para su vida. Es terriblemente preocupante.

-Lizandra Góngora.

-Un caso doblemente preocupante. No solamente es torturada y tratada de la peor manera, afectada de desnutrición y dolencias médicas sin tratamiento, porque una de las torturas del régimen es negar la atención médica.

-Por si no fuera suficiente…

-Lizandra tenía cinco hijos menores cuando fue encarcelada. Esos hijos se quedaron huérfanos, pero con una agravante, la llevaron a la Isla de la Juventud, estando ellos en La Habana, con lo cual la alejaron la Isla de la Juventud. Llegar a ese lugar es prácticamente imposible para un cubano por los costes: hay que tomar un barco, etcétera etc. Lizandra no ha podido ver a sus hijos en la mayor parte de su condena. A sus hijos menores les ha sido negada la visita a propósito por el régimen, alejando a la madre como un método de tortura más.

-María Cristina Garrido.

- Es una poeta muy interesante porque además es activista de derechos humanos. Tiene una hermana [Angélica] que salió. Fueron detenidas juntas. Nosotros narramos toda la detención porque le dieron tantos golpes a ambas que no solo perdió el conocimiento, sino que se orinó encima porque no podía aguantar de los dolores que tenía. Eso fue en el 11 J. Directamente las torturaron y les pegaron hasta hacerlas desmayar. Después de eso han sufrido torturas sin parar. María Cristina sigue en prisión, sigue siendo torturada, sigue siendo, sigue teniendo una situación de vulnerabilidad y además es una persona firme con la que el régimen se está ensañando, especialmente.

- ¿Sirve de algo la huelga de hambre de Guillermo del Sol?

-Nosotros no recomendamos hacer huelgas de hambre porque sumado a la desnutrición forzosa, a las a las torturas y a todo lo que sufren en prisión, bajando el emocional y por tanto las defensas, sus vidas ya corren peligro, pero si ejercitan una huelga de hambre, la posibilidad de perder la vida es muy, muy grande. El régimen cubano, cuando una persona se pone en huelga de hambre, lo primero que hace es ponerla en celda de castigo y aislamiento, con lo cual su peligro, su vulnerabilidad aumenta e incrementa exponencialmente. Con lo cual nosotros nunca recomendamos esa solución.

-En caso, que nadie desea, del fallecimiento de Guillermo El Sol, ¿serviría de acicate a la comunidad internacional para intensificar su presión sobre el régimen cubano?

-Sería muy mezquino y repugnante que la comunidad internacional tuviera que ver a las personas ya muertas para reaccionar. Es decir, como tan vergonzoso ha sido que hayamos tenido que ver a 70.000 personas entrando en Ceuta para empezar a reaccionar y poner una boya, digamos. Efectivamente, cualquier situación de estas, como la muerte de presos, podría hacer cambiar las actitudes.

-Podría.

-Pero realmente me produciría vergüenza si el cambio de actitud nace como consecuencia de algo irreversible.

-La presión también depende de la unidad de la oposición y del exilio. ¿Están más unidos que hace cinco años?

-No. Desgraciadamente ni tienen el apoyo internacional ni los fondos para estar articulados, ni tampoco sus liderazgos fomentan el trabajo conjunto. Es decir, siempre ha pasado eso. Eso es un mal endémico que ha pasado con el activismo en Cuba. Cada uno quiere ser presidente del país en el futuro, por su lado y con su grupo. Y hay una incapacidad muy grande. Como pasaba con la propia oposición española durante la dictadura.

-¿Cómo lo explica?

-Hay un choque de egos constante y permanente, que es muy propio del latino y que en el cubano está muy exacerbado porque los 67 años de dictadura han provocado desconfianza y ha generado un estado de odio absolutos, amores absolutos, extremos absolutos, con lo cual hacer trabajo en equipo con personalidades que han sufrido ese tipo de educación durante 67 años es muy difícil. El régimen cubano además, infiltra a todos los grupos, con lo cual no te puedes fiar del todo de que en tal grupo no haya infiltrados.

- ¿Consecuencia?

-Eso genera otro factor para fomentar la falta de unión. Y todo conspira para que tanto el daño antropológico de los cubanos como las circunstancias, como el accionar del régimen cubano, todo conspira para que no haya unión y no haya trabajo en conjunto, que no lo hay. Es decir, las iniciativas que vemos que se firma un papel y el papel se firma, pero detrás del papel no hay ningún trabajo conjunto continuado ni comisiones de trabajo conjunto. Esa es una realidad y es una realidad triste que tenemos que vivir.