Mapa del estrecho de Ormuz
Trump proclama el «control total» de Ormuz mientras Irán desafía a EE.UU. y amenaza con mantenerlo cerrado
El pulso entre Washington y Teherán mantiene en vilo una ruta por la que transita buena parte del suministro energético mundial y dispara la tensión sobre los mercados
Desde que en febrero estalló la guerra total de Estados Unidos e Israel contra Irán bajo el sello de la Operación Furia Épica, el estrecho de Ormuz ha sido uno de los puntos calientes de la geopolítica internacional. Este martes, Donald Trump ha afirmado que las fuerzas militares estadounidenses tienen el «control total» del estrecho de Ormuz.
Durante los últimos cinco meses, la Guardia Revolucionaria iraní ha sembrado el caos en este enclave, lo que ha desembocado en una parálisis casi total: antes de la guerra, más de un centenar de embarcaciones cruzaban esta vía; ahora, el promedio apenas supera la decena.
El presidente de Estados Unidos se mostró especialmente positivo. «Controlamos totalmente el estrecho de Ormuz. Lo controlamos nosotros; nadie más, solo nosotros. Nuestra armada es increíble y las cosas van de maravilla para nuestro país», aseveró desde la Base Conjunta Andrews, en Maryland.
El presidente de los EEUU, Donald Trump
Donald Trump también aprovechó para recalcar que la situación con Irán «va de maravilla», no sin remarcar su desconfianza hacia las autoridades iraníes. «No confío en Irán, soy la última persona que confiaría en Irán, me han mentido constantemente», afirmó.
Pese a las declaraciones de Trump asegurando que la vía está «abierta», las agencias de inteligencia marítima y su propia Administración reconocen que el paso sigue bloqueado de forma efectiva por las restricciones y el peligro de ataques iraníes con drones y misiles desde la costa.
Así lo afirman también las autoridades iraníes. El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezai, aseguró este martes que Teherán no reabrirá el estrecho de Ormuz mientras Estados Unidos mantenga las operaciones militares y el bloqueo naval contra el país. Además, condicionó la reapertura a la liberación de los activos iraníes congelados y a la aceptación de un alto el fuego que abarque también los conflictos en Líbano y Gaza.
La crisis económica
La parálisis de una de las principales rutas para el porvenir de la economía mundial ha desembocado en una de las crisis económicas más severas de los últimos años.
Por este estrecho circulaba habitualmente el 20 % del petróleo mundial y el 25 % del gas natural licuado (GNL). Su cierre ha provocado una enorme volatilidad internacional en los precios de la energía.
Buques navegando en el estrecho de Ormuz
En los últimos días, tras el fracaso de los intentos de tregua, el petróleo de referencia Brent ha vuelto a subir abruptamente, rozando los 88 dólares por barril. Los departamentos de energía estiman fuertes incrementos en los precios de la gasolina para los consumidores.
El enclave ha sido catalogado por las compañías de seguros como «zona de exclusión de riesgo». Los pocos barcos comerciales que deciden cruzarlo han tenido que hacer frente a primas que se han multiplicado por diez, costes que las empresas trasladan directamente al precio final de los productos.
Los países más afectados por esta parálisis son las grandes economías asiáticas. China, India, Japón y Corea del Sur importaban del golfo Pérsico casi el 80 % de su petróleo.