El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se reunió con la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas
El misterioso silencio que mantiene la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, sobre la crisis de Ceuta
A pesar de que el ministro Albares se reunió con ella como jefa de la seguridad europea, la letona no ha pronunciado la palabra Ceuta desde el comienzo de la crisis
Después de varias reuniones con distintos comisarios europeos para tratar la crisis desatada en Ceuta tras la entrada masiva de cerca de 80.000 inmigrantes el pasado día 30 de julio, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, explicó ante los periodistas que «he tenido un encuentro con la Alta Representante, Kaja Kallas, donde le he indicado que quien lleva la voz de Europa en el mundo debe tener en cuenta no solamente que ambas fronteras, la del Sur o la del Este, son igual de importantes sino que la voz de Europa tiene que estar también presente ahí a través de la Alta Representante».
El mismo ministro de Asuntos Exteriores, el jefe de la diplomacia española, evidenció el silencio sobre Ceuta que ha permanecido impertérrito en el despacho de la Alta Representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas.
Si uno repasa la actividad en redes sociales de Kallas desde que comenzó la crisis de Ceuta hace 42 días, se puede comprobar que ha tratado abundantes cuestiones de la política exterior europea, Rusia, Bielorrusia, Cisjordania, Colombia, Serbia, Irán... Ni una mención no solo a Marruecos, sino tampoco a Ceuta, ciudad que, en boca del propio ministro Albares, «representa junto con Melilla, la única frontera terrestre de Europa con África».
Ni tan siquiera reposteó el mensaje que dejó Albares en su cuenta acerca de la reunión que mantuvo con ella y que evidenciaba que ese encuentro había tenido lugar porque si por la Alta Representante fuera, nadie se habría enterado de la reunión.
Incluso la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, su gran rival en cuanto a política exterior se refiere, mencionó la crisis de Ceuta. Aunque también incluyó agradecimiento a Marruecos, Von der Leyen señaló el pasado 1 de agosto que «debemos permanecer vigilantes en cada punto de entrada crítico y mantener una estrecha coordinación entre todas las autoridades. Al mismo tiempo, necesitamos un proceso de lecciones aprendidas para mejorar nuestra resiliencia europea».
Este periódico ha tratado de ponerse en contacto con el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) en más de una ocasión a lo largo de la crisis de Ceuta sin haber obtenido respuesta alguna. Solo el comisario europeo de Interior y Migraciones, Magnus Brunner o su portavoz Markus Lammert han hecho referencias y varias veces a lo que acontece en la ciudad autónoma.
El pasado mes de junio, se filtró un documento interno del Gobierno francés de Emmanuel Macron en el que se ponía en cuestión el papel de Kaja Kallas, incluso la continuidad del Servicio Europeo de Acción Exterior. En el documento se preveía una remodelación absoluta de la diplomacia europea que iba desde la desaparición del SEAE hasta potenciar el papel de Kallas, cosa poco probable porque no todos los países ven con buenos ojos su labor.
La última rectificación se produjo apenas la semana pasada cuando Kallas tuvo que renunciar a su propuesta de crear un comité de expertos expolíticos y exmilitares para buscar una salida a la guerra de Ucrania. La misma Alta Representante reconoció que tuvo que renunciar ante la falta de apoyos de algunos países miembros.
Sobre Marruecos y la crisis desatada en Ceuta, no ha hecho ni mención a lo largo de los 42 días que lleva sufriendo la principal frontera exterior del sur de Europa.