Alumnos del la Universidad Autónoma del Estado de Morelos participan en un homenaje póstumo a Claudia Tacoronte Aguilera
Con Claudia Tacoronte suman cuatro las estudiantes asesinadas en la Universidad de Morelos
La investigación avanza y se cierra el cerco en torno al posible asesino mientras en el campus se suceden las protestas por la inseguridad
México lindo, pero peligroso y más aún para las mujeres. Pasan los años y el crimen sigue campando a sus anches por el territorio. La vida vale poco en un país donde la muerte sucede por un par de zapatillas, por las ansias de poder de un político, por los intereses de las redes de narcotráfico o como las autoridades han clasificado el homicidio de Claudia Tacoronte Aguilera, por lo que empieza a ser una costumbre: los feminicidios.
La Universidad de Granada llora la muerte de su alumna y la Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) investiga qué pasa en su campus para que en lo que va de año cuatro jóvenes hayan sido víctimas de verdugos que siguen sin identificarse ni se localizan.
La muerte de esta estudiante de Gran Canarias ha vuelto a poner el foco sobre los peligros en Morelos, el estado donde la violencia contra las mujeres parece incontrolable y donde se disparan las alarmas por las agresiones y abusos sexuales.
Tacoronte, de 21 años, realizaba un intercambio académico en la UAEM procedente de la Universidad de Granada y fue asesinada el sábado en Cuautla, unos 120 kilómetros al sur de Ciudad de México.
La Fiscalía General de Morelos investiga el crimen bajo el protocolo de feminicidio, mientras trata de determinar las circunstancias, el móvil del asesinato y a su autor..
Su muerte se suma a la de otras estudiantes y la escalada ha provocado protestas estudiantiles para exigir mayor seguridad.
Las otras asesinadas
En febrero, Kimberly Joselin Ramos Beltrán, de 18 años y estudiante de la Facultad de Contaduría, Administración e Informática, desapareció tras acudir al campus de Chamilpa, en Cuernavaca.
Su cuerpo fue localizado el 2 de marzo y la Fiscalía abrió una investigación por feminicidio, por la que existe al menos un detenido y vinculado a proceso.
Ese mismo 2 de marzo desapareció Karol Toledo Gómez, también de 18 años y alumna de la UAEM en Mazatepec. Su cuerpo fue localizado tres días después en Coatetelco. La Fiscalía confirmó posteriormente que el caso también se investiga como feminicidio y sostuvo que, hasta ahora, no existen elementos que vinculen ambos crímenes.
Mientras que en mayo desapareció Michelle Itzayana Fuentes Calderón, una estudiante de bachillerato de 15 años e hija de una académica de la UAEM. La adolescente salió de su domicilio en Yautepec el 24 de mayo y su cuerpo fue localizado días después en las inmediaciones de Tepoztlán.
Morelos, próximo a la Ciudad de México, es conocido por sus atractivos destinos turísticos como Cuernavaca, su capital, y pueblos mágicos, como Tepoztlán, y es un habitual lugar de descanso de fines de semana de los habitantes de la capital mexicana.
Los casos contrastan con la reducción general de la violencia que reporta la Administración de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.
El Gobierno mexicano informó que el promedio diario de homicidios dolosos en Morelos cayó entre septiembre de 2024 y julio pasado, al pasar de de 3,5 a 2,1 asesinatos diarios.
Sin embargo, las cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) colocaron a Morelos entre las entidades con mayor incidencia de feminicidio: entre enero y julio registró 21 víctimas, con una tasa de 1,97 por cada 100.000 mujeres, la segunda más alta del país.
La situación ha mantenido vigente la Alerta de Violencia de Género en ocho municipios morelenses, entre ellos Cuautla, donde murió Tacoronte; Cuernavaca, Jiutepec, Temixco, Xochitepec, Emiliano Zapata, Yautepec y Puente de Ixtla.