Luis Galeano, periodista nicaragüense exiliado en EE.UU.
ICE detiene en Florida al periodista nicaragüense Luis Galeano y el exilio en Miami pide evitar su deportación
La congresista republicana María Elvira Salazar pidió evitar la deportación del periodista debido a que considera un gran riesgo que regrese a Nicaragua
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos detuvo este lunes al periodista nicaragüense desnacionalizado Luis Galeano, director del programa de opinión y debate Café con Voz, muy crítico con el régimen de Nicaragua que copresiden los esposos Daniel Ortega y Rosario Murillo.
«Nuestro director Luis Galeano ha sido retenido por ICE», publicó la plataforma Café con Voz, que dirige el comunicador con su esposa, Deykell Santamaría, desde el exilio en Miami.
Galeano, de 48 años, es un periodista nicaragüense que fue declarado «traidor a la patria», privado de su nacionalidad y de sus bienes por la dictadura sandinista el 15 de febrero de 2023 junto a los escritores Sergio Ramírez y Gioconda Belli, ambos exiliados en España; el obispo auxiliar de Managua Silvio Báez; la veterana defensora de derechos humanos Vilma Núñez, el periodista Carlos Fernando Chamorro y el excomandante Luis Carrión, entre una lista de 94 personas.
La esposa de Galeano confirmó a periodistas este se encontraba trabajando como conductor de la plataforma Uber cuando fue detenido, y que posteriormente la llamó desde una estación de policía en Orlando, Florida.
Galeano abandonó Nicaragua en diciembre de 2018, según informó entonces, tras la orden de captura girada por un juez de Managua, en medio de la crisis social, política y de derechos humanos que vive el país desde abril de ese año.
El comunicador, que trabajó en el desaparecido periódico El Nuevo Diario y que fue redactor de la delegación de Nicaragua de la Agencia EFE (2004-2006), transmitía su programa en el canal 100 % Noticias que fue allanado por la Policía Nacional.
Además, el estatal Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor), ente regulador del sector, ordenó a las operadoras de televisión por suscripción retirarlo de su menú, y posteriormente sus oficinas fueron decomisadas.
Congresista pide que no lo deporten
La congresista republicana del sur de la Florida María Elvira Salazar, tras conocer la noticia de sus detención, pidió evitar la deportación de Galeano quien estaría con un proceso de asilo pendiente de resolución.
«Luis no puede terminar en manos de la misma dictadura que lo persiguió», escribió Salazar, representante de Florida y de origen cubano, en un comunicado difundido en su cuenta de X.
Salazar describió a Galeano como un periodista que «pagó un precio muy alto por decirle la verdad al mundo» sobre el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
La congresista dijo que aún se encuentra conociendo los detalles de la detención del periodista y agregó que «su caso debe ser revisado» ya que devolverlo a su nación sería colocarlo en un «peligro real».
Solidaridad
Por otro lado, organizaciones políticas, periodistas y opositores en el exilio se han solidarizado con Galeano o abogado por su liberación.
«Solicitamos al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos valorar la situación en que se encuentra el periodista opositor Luis Galeano. Es un perseguido político por la dictadura sandinista de Murillo-Ortega en Nicaragua ¡Nuestra solidaridad con Luis!», publicó en sus redes sociales la Gran Confederación Opositora Nicaragüense.
El dirigente opositor nicaragüense Juan Sebastián Chamorro advirtió en un audio enviado a los medios que la vida de Galeano «correría extremo riesgo de ser deportado hacia Nicaragua».
«Luis es un perseguido político y merece ser atendido en los Estados Unidos como un asilado político. Hacemos un llamado a las autoridades que tomen en consideración la lucha por la libertad de expresión de Luis Galeano, de su programa, por el bien de Nicaragua y también de su familia», abogó Chamorro.
Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, que se acentuó tras las controvertidas elecciones generales de noviembre de 2021, en las que Ortega fue reelegido para un quinto mandato, el cuarto consecutivo.
Esos comicios tuvieron lugar con sus principales contendientes en prisión, a los que luego expulsó del país y privó de su nacionalidad y de sus derechos políticos, tras acusarlos de «golpistas» y «traición a la patria».