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Laura Chinchilla, expresidenta de Costa Rica y presidenta del Club de MadridThorun Piñeiro

Entrevista a Laura Chinchilla, expresidenta de Costa Rica y presidenta del Club de Madrid

«Nicaragua es una vergüenza. Tenemos una Corea del Norte en el corazón de las Américas»

En la sede del Club de Madrid analiza, entre otros asuntos, el clima de polarización creciente en España, los actuales escenarios de guerra, la situación de los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua y la doctrina «Donroe» del presidente Trump

Expresidenta de Costa Rica (2010-14) y, según Forbes, una de las mujeres más influyentes de Centroamérica, Laura Chinchilla preside El Club de Madrid, el mayor foro mundial que congrega a dirigentes y ex primeros ministros democráticos del mundo.

–La Cumbre Iberoamericana se celebra en Madrid la primera semana de noviembre. Hay una percepción de que España ha perdido presencia e influencia en estos países ¿Qué debería hacer para recuperarla?

–Creo que no es culpa de España. Algunos podrían decir que quizás podría hacer más, pero, de Europa, es el país que siempre vuelve y lo hace con más presencia. Mucha de la culpa de esta situación me parece que es nuestra, por la enorme fragmentación y división interna de nuestra región.

Hemos perdido mucho fuelle en los foros globales porque hemos dejado de hablar con una sola voz. Esa división, esa fragmentación, hace que en muchas ocasiones la capacidad de convocatoria no dependa tanto de España. La falta de participación la vimos en otras cumbres como la de las Américas, la de Europa-América Latina, la CELAC... Entonces, hago más responsable a América Latina que a España.

Laura Chinchilla, expresidente de Costa Rica y presidenta del Club de MadridThorum Piñeiro

–¿Qué análisis hace del papel que está desempeñando Estados Unidos en Venezuela?

–Es muy difícil entender o tratar de analizarlo sin tener en cuenta los antecedentes y el contexto. Desde la designación de Juan Guaidó como presidente interino no volvió a haber garantías electorales en Venezuela. Entonces, ya había una crisis humanitaria con seis millones de personas expulsadas. Hoy son casi ocho millones los desplazados, en su mayoría, a los países vecinos.

Brasil y México se negaron a reconocer lo que estaba pasando en VenezuelaLaura ChinchillaExpresidenta de Costa Rica

Organismo regionales como la OEA, y muchísimo menos la ONU, lograron una respuesta efectiva, pese a los informes difundidos donde se recogía la represión y las barbaridades que se estaban cometiendo. Además, potencias regionales por su tamaño relativo, como Brasil y México, con historial de diplomacia profesional, se negaron a reconocer lo que estaba pasando.

La situación fue especialmente dramática tras las últimas elecciones que gano Edmundo González Urrutia, donde se cometió fraude. Se impuso el silencio y la inacción regional. Eso fue un gran fallo que generó un vacío que aprovechó el presidente Trump. La suma o el conjunto de circunstancias facilitaron lo que sucedió después.

–Tras la «extracción» de Nicolás Maduro, en Venezuela veían a Trump como ...

–Los días posteriores a esa intervención y por bastantes semanas y algunos meses Trump era el hombre más popular de Venezuela...

–Pero ahora ya no. ¿Le parece justo el trato que le está dando a María Corina Machado?

–A mi, me duele, me duele que María Corina Machado siga relegada por los que hoy manejan Venezuela. Me parece que su ausencia, y la de su gente, es una gran pérdida que podría generar un alto coste en el futuro.

Venezuela está más que preparada para celebrar eleccionesLaura ChinchillaExpresidenta de Costa Rica

–¿Cree que Venezuela está preparada para celebrar elecciones?

–Está más que preparada. No recuerdo a un pueblo que, a pesar de todo lo que ha pasado, respondiera siempre de manera tan organizada y entusiasta para votar. He sido jefa de misión electoral en por lo menos cinco países de la región y no recuerdo haber visto nada igual. Si fueron capaces de ese acto de valentía, de esa organización cívica tan disciplinada, tan metódica, ¿Cómo no van a estar preparados para hacer la transición a través de un proceso electoral? Están preparados.

Laura Chinchilla, expresidente de Costa Rica y presidenta del Club de MadridThorum Piñeiro

–¿Cree que hay un aprovechamiento de EE. UU. de los recursos de Venezuela y que ha rescatado la idea de ´el patio trasero´ de América es mío ?

–No es lo que yo crea o lo que yo diga, es que él [Donald Trump] claramente lo define: quiero el petróleo. No hay ninguna duda. Quiere garantizarse dos cosas, primero, que salga cualquier otro actor extra regional de Venezuela que tenga posibilidad de explotar esos recursos, fundamentalmente China y Rusia. Y lo segundo, que él proclama: Estados Unidos tiene derecho a tener parte, ya no digamos mediante concesiones de explotación, si no casi que la propiedad. De ahí este acuerdo [petrolero] que él mismo se encarga de anunciar y al que llega con Delcy Rodríguez, que genera, digamos, dudas sobre su viabilidad jurídica.

Delcy Rodríguez es una mujer que cargaba un gran resentimientoLaura ChinchillaExpresidenta de Costa Rica

–¿Conoce a Delcy Rodríguez?

–Sí, recuerdo que era una mujer que cargaba un gran resentimiento. Para ella fue inevitable empezar a darnos lecciones sobre lo que habían sufrido ella y su familia. Y yo, decía para mis adentros: «Bueno, deberían ser heridas que, por su propio cargo, debería hacer un esfuerzo por cerrar y mirar hacia el futuro de Venezuela». Entonces, me quedé con la impresión de que ejercía ese tipo de liderazgo por el que nunca iba a poder entender la importancia de pactar acuerdos democráticos en Venezuela. Por eso, me preocupaba que estuviera al frente del ejercicio del poder como lo está hoy.

–¿Daniel Ortega en Nicaragua se ha convertido en un riesgo para Costa Rica? Lo comento porque se cometen asesinatos en su territorio de disidentes...

–Siempre lo ha sido. Es una amenaza para la estabilidad de la región y especialmente para Costa Rica, pero parece importarle poco a las autoridades que hoy gobiernan los países centroamericanos, con alguna excepción, como es el caso, quizás, de Guatemala.

Costa Rica se ha vuelto permisiva al discurso oficial frente a lo que pasa en Nicaragua. El Gobierno nunca, nunca, expresó el pesar a la familia de Roberto Samcam [opositor nicaragüense asesinado allí]. Este caso ha avanzado gracias al Poder Judicial.

Daniel Ortega está a sus anchas en lo que respecta a la actitud de los gobiernos de CentroaméricaLaura ChinchillaExpresidenta de Costa Rica

–¿Qué opina de las últimas elecciones en Nicaragua?

–La última elección fue una elección con una mínima participación donde todos los candidatos habían sido encarcelados o expulsados del país. De manera que no hubo competencia electoral. Lamentablemente, hoy Daniel Ortega está a sus anchas en lo que respecta a la actitud de los gobiernos de Centroamérica.

–¿Hay que resignarse a que regímenes como el de Nicaragua, el de Cuba o el de Venezuela se perpetúen porque Estados Unidos no se anima a concluirlos?

–Washington sigue dando señales, a veces, un poco confusas. Tiene elecciones en dos meses y quizás, después de eso, se vuelvan a intensificar las acciones en el caso de Nicaragua. Pero, sí Nicaragua es una vergüenza. En ese sentido tenemos implantada una Corea del Norte en el corazón de las Américas y lo hemos visto con una gran indiferencia.

–¿Pero, por qué Venezuela sí y Cuba y Nicaragua siguen en lista de espera?

–En el caso Venezuela había un incentivo que era el petróleo. Algunos nos preguntamos, ¿qué incentivo puede haber en Nicaragua y qué incentivo puede haber en Cuba? Quizás en Cuba pueden haber más, pero en Nicaragua es muy difícil encontrarlos. Entonces, ¿van a ser capaces de avanzar en la democratización por la democratización o va a haber más bien un replegarse? Porque, se preguntan, ¿qué ganamos?

Hay una figura que sigue siendo clave y es Marco Rubio, creo que con él es posible que se pueda seguir avanzando en un proceso que trate de restablecer o generar condiciones que restablezcan la democracia o un mínimo, no un mínimo de respeto, de garantías de derechos humanos. Tanto en Cuba como en Nicaragua.

–¿Qué opina de El escudo de las Américas?

–Está enfocado a la lucha contra el crimen organizado más que a enfrentar los autoritarismos. Hay una estrategia fundamentada en el componente militar de muy alta intensidad para confrontar los cárteles de las drogas de la región.

–¿Hay un giro a la derecha en la región? [Kast en Chile, Milei en Argentina, Santiago Peña...]

–Estamos frente a un ciclo electoral que ya está por cerrarse. Solo quedan las elecciones en Brasil. Recordemos que abrimos este siglo con un mapa un poquito más rosado que este. Y ahora tenemos quizás un mapa un poco más inclinado hacia la derecha. Parecería que América Latina va a ser gobernada por gobiernos de una doctrina más de derecha, más conservadora. Quizás este escenario permita generar acuerdos en algunos organismos regionales, como la OEA.

–En diciembre se elige al próximo secretario general de la ONU ¿Qué criterio se debe seguir para su elección, el regional, el de género como se habla...?

–El criterio regional es ya una norma no escrita de Naciones Unidas y en consecuencia debería respetarse y dársele a América Latina. En cuanto al género, me parece que se ha malinterpretado en el sentido de que tiene que ser una mujer por ser una mujer. Lo que básicamente algunos grupos están diciendo, y yo, eso sí lo avalo, es que tenemos mujeres capaces. Partamos de eso. Y mientras se pueda buscar una mujer competente, me parece que es justo que así sea.

–¿El mundo es ahora más peligroso por culpa de Putin ,de Trump o de quién?

–No puede simplemente definirse un culpable. Hoy creo que ha habido una acumulación, digamos, de acciones que han llevado a un debilitamiento del sistema multilateral. Ahora, si hablamos de un conflicto concreto, podríamos decir quién lo inició o quién fue el responsable. En el caso, por ejemplo, de Ucrania, es clarísima la actitud beligerante arbitraria de Rusia al invadir el país. Sí, el mundo es más peligroso.

–¿Qué imagen hay de España en el exterior?

–España no se libra de lo que están sufriendo otros países, que es esa tendencia hacia la polarización en el discurso, en el debate político que tanto dificulta el proceso de toma de decisiones.