El presidente de Rusia, Vladimir Putin, asiste a la XVIII Cumbre de los BRICS
Putin busca maquillar de legitimidad unas elecciones sin oposición real con una participación récord
A diferencia de las elecciones legislativas pasadas, en esta ocasión el autócrata ruso Vladimir Putin entró de lleno en la campaña electoral para tratar de despertar a los votantes y lograr una alta participación. De hecho, Putin llamó directamente a los rusos a votar en masa en los comicios que concluyen este domingo tras tres días de votación y sospechas de fraude.
El jefe del Kremlin se ocupó de que no hubiera competencia de una oposición real y se aferró al discurso de apoyo para contribuir «a la victoria de Rusia», pese a que más de la mitad de la población está en contra de la guerra en Ucrania.
«La participación en las elecciones es nuestra contribución común a la victoria de Rusia. Esta será nuestra respuesta común a aquellos que quieren debilitar a Rusia, contener su desarrollo y privarnos de soberanía y del derecho a elegir de manera independiente nuestro destino», sostuvo el presidente ruso en una alocución televisiva hace unos días.
Dicho y hecho, con escasa transparencia, oficialmente ayer sábado había votado el doble del padrón que en las anteriores convocatorias. El jefe del Kremlin encabezó por primera vez desde 2007 la campaña del partido del Kremlin, Rusia Unida, y volvió a defender la autodenominada como «operación militar especial» en Ucrania.
«Nuestra elección y voluntad demostrarán de nuevo que tras nuestros soldados hay millones de personas, que somos un pueblo unido por valores comunes, una memoria histórica, el amor a la patria y que nadie podrá ni dividirnos ni intimidarnos, minar nuestro Estado y nuestro sistema sociopolítico», apuntó.
En este sentido, Putin se mostró convencido de que en los comicios ganarán aquellos candidatos «más decentes, competentes y patriotas de Rusia», entre los que hay veteranos de guerra.
Y también destacó que serán las primeras elecciones legislativas en las que participen los habitantes de las cuatro regiones ucranianas anexionadas por Moscú en 2022.
Rusia Unida –el partido del Kremlin–, que dispone de mayoría constitucional en la Duma o cámara de diputados desde hace diez años, pretende revalidar ese resultado este domingo, pese a que solo cuenta con un 33-37 % de intención de voto, según los sondeos oficiales, y un 25 %, según los independientes.
Sin oposición real
Al respecto, el líder del partido, Dmitri Medvédev, aseguró que Rusia Unida no quiere ganar a toda costa y «está interesada en una victoria limpia». Aunque, desde el poder, Putin se han encargado de acabar con toda la oposición real.
«Debemos garantizar la absoluta transparencia del proceso de votación y una irrefutable legitimidad de los resultados», aseguró a sabiendas de que el sistema de voto electrónico genera bastantes más dudas que certezas. A renglón seguido, añadió que «a día de hoy el pueblo ruso está unido en torno al presidente y varias ideas que comparte la gran mayoría de la sociedad».
Mientras el único partido pacifista, Yábloko, ha sido excluido de las papeletas electorales, la segunda fuerza política, los comunistas, denuncian que el voto electrónico es una herramienta de fraude oficialista.