El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, se dirige a la 81.ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas
El presidente del régimen iraní se hace la víctima y acusa a Israel y EE.UU. de terrorismo
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ha interpretado un papel de víctima –sin mencionar la brutal represión del régimen a que representa y los miles de muertos de las protestas de enero– ha acusado a Estados Unidos e Israel de cometer actos terroristas contra su país, en un discurso ante la Asamblea General de la ONU.
«Ayer, (el presidente Donald) Trump afirmó que somos terroristas. No somos terroristas; somos víctimas del terrorismo, y ellos martirizaron a nuestro líder sin ningún motivo», afirmó Pezeshkian. En ese momento, el único representante de la delegación estadounidense presente en la Asamblea abandonó la sala.
El presidente de la República Islámica arrancó su intervención explicando que tenía preparado otro discurso pero que decidió modificarlo después de que el mandatario de Estados Unidos les acusara de terroristas.
«Vengo de Irán, donde bombardearon una escuela. Ven estas niñas, estas niñas perecieron bajo las bombas armas utilizadas por Estados Unidos e Israel. Eran niñas inocentes que no habían cometido crimen alguno», añadió el iraní mostrando algunas fotos de pequeñas muertas por el bombardeo de una escuela infantil femenina.
El iraní acusó a EE.UU. y a Israel de no haber «respetado ninguna ley internacional». Un día antes, el republicano planteó que debe tomar «una gran decisión»: «¿Alcanzar un acuerdo con Irán que le permita reconstruirse (...) o aniquilo a la República Islámica y lo hago rápidamente?», preguntó.
Pezeshkian, por su parte, sostuvo hoy que la República Islámica nunca se rendirá: «Nunca bajaremos la cabeza ni nos arrodillaremos».
Reiteró además que Irán no busca armas nucleares y que tiene derecho al uso pacífico de la energía atómica, una argumento repetido por el régimen fundamentalista desde hace años.