Luiz Inácio Lula da Silva (d) y Flávio Bolsonaro
Lula desafía a Flávio Bolsonaro a revelar sus cuentas en plena polémica por las investigaciones sobre su hijo
El presidente brasileño anuncia que pedirá levantar el secreto bancario y telefónico de su familia para presionar a su rival, que ha cuestionado la situación de Lulinha, investigado por presuntas irregularidades
Luiz Inácio Lula da Silva ha decidido llevar la batalla por la corrupción al centro de la recta final de la campaña brasileña. El presidente y candidato a la reelección anunció este lunes que solicitará a la Justicia Electoral autorización para levantar el secreto bancario y telefónico de su familia y volvió a retar a su rival, Flávio Bolsonaro, a hacer lo mismo.
El anuncio llegó durante un acto electoral en Porto Alegre, capital de Río Grande del Sur, donde el dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) aseguró que presentará la solicitud este martes. La iniciativa, según explicó, incluirá sus propios datos y los de sus cinco hijos, en un intento de responder a las acusaciones que han marcado la campaña y trasladar la presión al candidato del Partido Liberal (PL).
El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva (d), y el opositor Flávio Bolsonaro
«Le estoy pidiendo que tenga coraje de demostrar que es honesto», afirmó Lula. El presidente fue más allá al asegurar que la apertura de esos registros permitiría determinar «quién es ladrón y quién no es ladrón en este país».
La propuesta se produce después de un debate televisado en el que las sospechas de corrupción y las cuestiones relacionadas con el patrimonio familiar ocuparon buena parte de los enfrentamientos entre ambos candidatos. Flávio Bolsonaro puso el foco en Fábio Luís Lula da Silva, conocido como Lulinha, hijo mayor del presidente, sobre quien pesan investigaciones por presunto tráfico de influencias relacionado con el Gobierno de su padre.
«¿Por qué está escondido en España?», preguntó el senador durante el debate, al cuestionar la ausencia de Lulinha en Brasil. También reprochó al presidente que, a su juicio, no se estuviera investigando suficientemente a su hijo.
Las familias, en el centro de la campaña
Lula sostiene que las acusaciones contra sus familiares se repiten en cada campaña electoral y presentó su decisión como una defensa de su reputación. «Esta es mi última disputa electoral y no puedo dejar que un ladrón intente tirar mi biografía a la basura», afirmó ante sus simpatizantes.
Sin embargo, el desafío del presidente no elimina las cuestiones que han situado a su entorno familiar bajo escrutinio. Las investigaciones sobre Lulinha se han convertido en uno de los argumentos de la oposición contra el mandatario, aunque las pesquisas no equivalen a una declaración de culpabilidad.
El jefe del Ejecutivo también ha tratado de dirigir la atención hacia Flávio Bolsonaro, aludiendo a las controversias que han rodeado al senador, entre ellas sus vínculos con el antiguo propietario del Banco Master y las sospechas sobre presuntos esquemas de desvío de fondos durante su etapa como diputado estatal.
La disputa por las cuentas bancarias y las comunicaciones telefónicas se suma así a una campaña dominada por las acusaciones cruzadas, en la que ambos candidatos buscan cuestionar la credibilidad del adversario. La solicitud anunciada por Lula deberá materializarse ante la Justicia Electoral para que pueda comprobarse su alcance y las condiciones en las que se autorizaría el acceso a esos datos.