Pintada contra el presidente de Albania
Cientos de estudiantes vuelven a protestar en Tirana contra el Gobierno tras semanas de tensión social
Edi Rama, líder del Ejecutivo albanés desde 2013, ha rechazado tajantemente presentar su dimisión
Tirana, la capital de Albania, ha vuelto a convertirse este sábado en el escenario de intensas protestas ciudadanas.
Cientos de estudiantes se congregaron durante la tarde frente al Ministerio de Educación en el centro de la ciudad para manifestarse en contra de la política educativa y universitaria del Gobierno liderado por el primer ministro socialista, Edi Rama.
Estas movilizaciones dan continuidad a una serie de protestas diarias que dieron inicio a comienzos de la semana pasada y que han ido escalando progresivamente en el nivel de tensión.
No obstante, las concentraciones pacíficas han derivado en hordas de violencia. La policía antidisturbios, desplegó cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar la concentración. Por su parte, numerosos manifestantes respondieron arrojando piedras y ladrillos contra los agentes, registrándose los enfrentamientos más encarnizados a lo largo del bulevar Deshmoret e Kombit, la principal arteria vial de la ciudad.
Este episodio se suma a un clima de descontento creciente en las últimas jornadas. Durante las manifestaciones de la semana pasada, los protestantes llegaron a incendiar diversos edificios públicos, entre ellos las sedes de los ministerios de Educación y Finanzas, así como el Tribunal de Apelaciones.
A la agitación estudiantil se unió además la presión política de la oposición, liderada por el Partido Democrático, que convocó a una marcha paralela frente a la oficina del jefe de Gobierno.
Frente a la creciente presión en las calles, Edi Rama, líder del Ejecutivo albanés desde 2013, ha rechazado tajantemente presentar su dimisión.
El primer ministro atribuye el trasfondo de los disturbios a redes de desinformación respaldadas por Rusia e Irán, así como a la incitación de grupos de extrema izquierda.
Esta nueva ola de agitación social surge tras meses de multitudinarias marchas pacíficas que protestaban contra un proyecto turístico en una zona protegida y ecológicamente sensible, vinculado a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.