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El primer ministro, Benjamin Netanyahu y Gadi Eisenkot, líderes de los dos grandes bloques en estas eleccionesEFE

Elecciones en Israel

Encuestas: el bloque pro-Netanyahu se aleja de la mayoría pero la oposición se enfrenta a pactos imposibles

El escenario electoral posterior al 7 de octubre, con el retroceso del Likud, aboca a Israel a la parálisis parlamentaria

El escenario político de Israel posterior a los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 aboca a Israel a una posible parálisis parlamentaria tras las elecciones del martes 27 de octubre. El retroceso del Likud, el partido del primer ministro, Benjamin Netanyahu, complica la mayoría del bloque de partidos aliados del actual Gobierno, según los sondeos. La oposición tampoco será capaz de echar al mandatario israelí sin contar con pactos imposibles.

Netanyahu busca la reelección como primer ministro de Israel, alargando el título del mandatario con más años en el cargo. Su partido, el histórico Likud, está en mínimos de hace años, según las encuestas. De sus 32 escaños actuales, en un Parlamento de 120, la mayoría de los sondeos le dan entre 18 y 21. No podría formar una mayoría para gobernar de nuevo con los partidos nacionalistas religiosos y ultraortodoxos que forman parte del gobierno actual.

El bloque opositor está también lejos de la mayoría parlamentaria, según las encuestas. Las únicas opciones pasan por sumar a partidos árabes. La oposición gira en torno a la figura de Gadi Eisenkot, líder de Yashar (¡Recto!), un antiguo general del Ejército de talante tranquilo que se presenta como valedor de un gobierno de difícil mayoría, que pretende una legislatura alejada de los extremos.

Eisenkot se ha convertido en el principal rival de Netanyahu con una formación creada el año pasado, Yashar. Las encuestas incluso lo sitúan como primera fuerza política con hasta 23 escaños. Eisenkot pretende liderar un Gobierno sionista enfocado en seguridad, promete priorizar una investigación independiente del 7 de octubre y la obligatoriedad del servicio militar para todos, incluidos los judíos ultraortodoxos.

Bloque anti-Netanyahu

El bloque de oposición, liderado por Eisenkot, estaría apoyado también por Beyajad (Juntos), partido de centroderecha sionista, resultado de la alianza entre los ex primeros ministros Naftali Bénet y Yair Lapid, con un cariz claramente anti-Netanyahu. Son la segunda fuerza de la oposición, con entre 11 y 15 escaños, según las encuestas.

Los Demócratas, la izquierda sionista, también anti-Netanyahu, contarían con entre 8 y 10 escaños, según los sondeos. Israel Beitenu, el cuarto pilar del bloque anti-Netanyahu, es una formación de derecha nacionalista enfocada a la seguridad y refractaria a cualquier pacto con partidos árabes. Los sondeos le dan unos ocho escaños, dos más que los actuales.

La necesidad del bloque opositor de contar con el bloque árabe complica sus posibilidades de echar a Netanyahu. Las dos formaciones árabes son Lista Conjunta, que incluye la izquierda árabe-judía y el nacionalismo árabe, y Raam, conservador y pragmático. La suma de los dos partidos ronda los 15 escaños.

Bloque pro-Netanyahu

Netanyahu podrá contar con el apoyo de la derecha nacionalista de Otzma Yehudit (Poder Judío), cuyo líder, el colono Ben Gvir, es el actual ministro de Seguridad Nacional. También con la derecha nacional-religiosa de HaTzionut HaDatit (Sionismo Religioso), partidario de la expansión de asentamientos en Cisjordania y liderada por el actual ministro de Finanzas, Betsalel Smotrich.

Completan el bloque pro-Netanyahu Judaísmo Unido de la Torá, principal partido ultraortodoxo asqunazí; y Shas, representante del electorado ultraortodoxo sefardí y mizrají. Cada uno de los partidos aliados del bloque del primer ministro está entre seis y nueve escaños, según los sondeos.