El presidente Donald Trump en una comparecencia a los medios
Trump anuncia nuevos ataques contra Irán mientras anuncia que no ha habido bajas militares
Los datos del Pentágono confirman al menos el fallecimiento en Oriente de 23 militares
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comunicado este viernes que las fuerzas armadas de su país han llevado a cabo una serie de ataques limitados contra Irán.
El objetivo principal de la operación ha aclarado que era neutralizar un sistema de defensa antiaérea iraní que, según las declaraciones del propio presidente, fue «destruido en cuestión de minutos».
Trump desde Florida ha preferido no profundizar en las operaciones militares en la región tampoco ha detallado la fecha exacta de las acciones, no obstante ha calificado la intervención militar como una acción «menor» y ha asegurado que el dispositivo antiaéreo ha sido eliminado en un lapso de entre cinco y quince minutos.
Los medios iraníes han informado sobre el registro de dos fuertes explosiones en la zona de Suza, ubicada dentro de la isla de Qeshm. Esta área cuenta con una gran relevancia geopolítica por situarse en pleno estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más estratégicos e importantes para el comercio global de petróleo.
El Wall Street Journal ha señalado que Estados Unidos ha mantenido durante varias semanas una estrategia de ataques menores y focalizados contra la infraestructura defensiva iraní en la zona.
Negación de las bajas militares
Trump ha asegurado que su país no ha perdido soldados en los últimos seis o siete meses de conflicto en Oriente Medio, una afirmación que contradice los registros ofrecidos por el Pentágono, que contabilizaban 23 militares estadounidenses muertos desde el inicio del conflicto.
«No hemos perdido un soldado, en los últimos seis o siete meses», ha reafirmado Trump. El propio presidente ha participado en ceremonias militares para recibir los restos de soldados fallecidos durante la guerra.
El 7 de marzo acudió a la base aérea de Dover, en Delaware, para rendir honores a seis militares muertos en un ataque iraní con drones contra una instalación estadounidense en Kuwait.
El 22 de julio volvió a Dover para asistir a la transferencia solemne de los restos de otros cuatro militares estadounidenses muertos en ataques iraníes en Jordania e Irak.
De acuerdo con el registro público del Departamento de Defensa, de los 23 fallecidos desde el comienzo de la guerra, 11 murieron por fuego enemigo y otros 12 en circunstancias no hostiles, incluidos accidentes y enfermedades.