Un simple bote de pintura sirve para vandalizar radares fijos

Un simple bote de pintura sirve para vandalizar radares fijos

Sucesos del motor

Así blinda los radares la DGT ante el aumento del vandalismo que los destroza

El coste real de estos equipos ronda los 60.000 euros, que deberá asumir íntegramente el causante de los destrozos

Hace sólo unos días que uno de los radares más polémicos de la Dirección General de Tráfico saltaba a los medios por haber sido objeto de un ataque vandálico por parte de un ofendido conductor al que la luz del flash acababa de retratar.

Con las mismas, el conductor se bajó del coche martillo en mano y le dio una buena tunda al aparato, sin importarle que tanto él como su coche habían sido completamente identificados.

Somanta de palos a un radar

Sólo unos días después pedía disculpas en los medios de comunicación y declaraba «estar arrepentido» y que el ataque era fruto de «un calentón».

Violencia gratuita contra un radar de velocidad

Violencia gratuita contra un radar de velocidad

Calentón o no, lo cierto es que el conductor se ha metido en un buen problema, pues de acuerdo con datos facilitados por el ministerio de Interior, el precio de cada caja radar es de unos 15.000 euros, a lo que habría que sumar otros 45.000 euros en material interior (cámara y velocímetro).

Radares muy rentables

El radar está ubicado en Conxo, en Santiago de Compostela, y en poco más de tres años en funcionamiento se ha revelado como uno de los más rentables para la DGT. En este caso dispone de un equipo por sentido, y a día de hoy ambos han sido inutilizados a martillazos, por lo que no funciona ninguno de los dos.

Conviene saber que los agresores deben hacer frente a una multa de 3.000 euros, a lo que hay que sumar el coste de los aparatos destrozados, un calentón que puede salir muy caro.

Los conductores están cansados de la persecución de los radares

Los conductores están cansados de la persecución de los radares

Durante sus primeros tres años en funcionamiento, estos radares son responsables de más de 56.000 denuncias por exceso de velocidad, a una media de 150 euros hablamos de más de 8,5 millones de euros de recaudación.

Concurso público

Como no se trata de un caso aislado, la DGT acaba de hacer pública la licitación de equipos fijos de radar de este tipo. La DGT solicita cajas blindadas con tornillería de aluminio y cerradura de seguridad.

La caja debe estar elevada sobre un poste metálico y debe contar dos ventanas frontales y otra lateral, para ubicar los equipos de medición. Las ventanas de ven tener un cristal blindado de 23 milímetros de grosor y con cuatro laminados interiores de policarbonato, a lo que hay que añadir una tapa hermética para cuando no está en uso.

La DGT ha optado por este formato de radar con caja elevada

La DGT ha optado por este formato de radar con caja elevada

El interior de la caja debe estar climatizado con un equipo que mantenga la temperatura constante independientemente de la exterior, para el correcto funcionamiento de los equipos y la antena debe estar protegida por una tapa de metacrilato de alta resistencia.

Un pequeño búnker de protección que además no debe tener cables, sino que debe estar alimentado por placas solares y estar comunicado con la central de forma inalámbrica mediante GSM o conexión satélite similar.

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