La legislación para baterías de la Unión Europea se va a complicar por momentos
Coche eléctrico
La Unión europea no se fía de las baterías de los coches eléctricos y las va a controlar al milímetro
Bruselas trabaja ya en métodos de control del origen y el funcionamiento de las baterías de los coches eléctricos que entrarán en funcionamiento a partir de 2027
Las baterías son una de las claves de lo que ha venido a denominarse nueva movilidad, prácticamente todos los vehículos que formarán parte de este entorno utilizan estos acumuladores que son la base de su funcionamiento.
Este componente es actualmente el más caro que llevan a bordo los coches eléctricos y desde el inicio de su utilización no han estado exentos de polémica.
¿Son tan limpias como dicen?
Estas baterías han estado en el ojo de huracán por dos motivos fundamentalmente, por un lado se las tacha de poco ecológicas, no tanto en su utilización como en su fabricación y reciclaje, y por otro de peligrosas, pues pudiera existir cierto riesgo de combustión espontánea que además las hace casi imposibles de apagar por métodos convencionales.
A raíz de esto la Unión Europea lleva años trabajando en un pasaporte de baterías, un documento que debe acompañar a cada acumulador desde su fabricación y que debe recoger datos claves sobre la misma.
Las baterías deberán tener un pasaporte vital
Origen, composición y más
Este documento, al que se accede por un código QR que debe ir en la carcasa de la batería, debe incluir información sobre los materiales de construcción del acumulador y sobre el reciclaje. Actualmente hasta el 50 % de sus materiales deben ser reciclables, un porcentaje que irá subiendo con el tiempo.
Este pasaporte debe indicar también el porcentaje útil que le queda a la batería así como lugar de fabricación, año y otros detalles.
Esta ley podría cambiar la forma de fabricar las baterías
En paralelo, y aunque la ley no ha sido aprobada aún, Bruselas podría legislar que las baterías deben fabricarse en forma de módulos intercambiables, para facilitar su reparación y no en paquete blindados, tal y como hacen actualmente los fabricantes para protegerlas del agua y otros agentes externos.
De esta forma las baterías no podrían formar parte del bastidor del automóvil, tal y como ocurre ahora, sino que deberían ser modulares y de fácil acceso.
Pasaporte vital
El pasaporte de batería será obligatorio a partir de febrero de 2027 para todos los acumuladores de más de 2 kWh.
Fabricantes como BMW, Audi o Mercedes forman parte del Battery Pass Consortium, el organismo europeo que se está encargando de esta delicada legislación que podría afectar en breve a millones de coches e incluso encarecer aún más su fabricación.
A esta legislación se sumará en breve la norma antiemisiones Euro 7 que controlará también las emisiones de microplásticos de neumáticos y frenos de los coches eléctricos, que no van a estar fuera de control.