Brutales salidas de escape de un Mercedes Clase S

Brutales salidas de escape de un Mercedes Clase S

Diseño

La razón por la que los fabricantes ponen grandes tubos de escape falsos a los coches y esconden los de verdad

Diseño e ingeniería deben ponerse de acuerdo en el desarrollo de los automóviles, algo que no siempre es tan sencillo como parece

Es curioso ver cómo el paso de los años ha influido en el diseño de los automóviles. En los años 90 los alerones y elementos aerodinámicos de dudosa eficacia eran muy populares, en los 2000 este tipo de elementos desaparecieron y quedaron casi reservados para los coches muy deportivos, mientras que el diseño de los automóviles se simplificó mucho y dio prioridad al bajo consumo.

Manda el consumo

Los coches han eliminado también los cromados de su carrocería y elementos como los tiradores de las puertas se han escamoteado para mejorar la aerodinámica, un elemento clave en el caso de los coches híbridos y eléctricos para aumentar la autonomía.

Escapes reales y simulados en un Audi S6

Escapes reales y simulados en un Audi S6

Los escapes siguen siendo aún elementos estéticos muy valorados por los amantes de los coches de combustión. Unos grandes y llamativos escapes siguen siendo un distintivo de los coches muy potentes, una tendencia que choca con los ingenieros, que a causa de la reducción de emisiones necesitan hacer salidas de escape cada vez más pequeñas para favorecer el flujo de gases del vehículo y las reacciones catalíticas.

Hay que tener en cuenta que el diámetro de los escapes influye en el funcionamiento del motor del vehículo.

El tamaño importa

Ante este panorama diseñadores e ingenieros optaron por una decisión salomónica al simular grandes salidas de escape falsas en la parte trasera de los automóviles, mientras que las verdaderas salidas han quedado reducidas a ridículos tubos muy finos que se escamotean debajo de los automóviles.

Escapes simulados en un Peugeot junto a los reales

Escapes simulados en un Peugeot junto a los reales

Una solución en la que se dan la mano motivos estéticos y funcionales, a la vez que los estudios de mercado dicen que los compradores odian que los escapes terminen por generar suciedad en la parte trasera de los coches, por lo que nada mejor que escamotearlos debajo.

Todo ello sin olvidar que ya hay marcas como Volvo que han renunciado públicamente a los escapes y se limitan a colocarlos debajo del coche y eliminar las famosas salidas.

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