El coche eléctrico de segunda mano tiene un problema

El coche eléctrico de segunda mano tiene un problema

Mercado

La frustración de vender un coche eléctrico usado: «Es misión imposible, nadie lo quiere»

Las ayudas del Moves solo empujan al coche nuevo, la desconfianza sobre el estado de las baterías frena a los compradores y casos como el de José, atrapado con su eléctrico de 2020, lo demuestran

José compró en 2020 un coche eléctrico animado por la promesa menores costes de uso y la posibilidad de aparcar sin coste en el centro de Madrid. Financiado a varios años, con una cuota final pendiente, pensó que llegado el momento podría venderlo sin problema para dar el salto a un modelo más moderno. La realidad ha sido otra porque nadie le ofrece ni siquiera lo que falta por pagar, y su anuncio en las plataformas de venta apenas recibe visitas.

Este Smart forfour fue el motivo del intento de estafa

Un eléctrico de segunda mano sin apenas mercadoCR

«No me llama nadie, nadie lo quiere, tampoco en los concesionarios de segunda mano y eso que tiene 30.000 km.», comenta asombrado de lo poco que le pagan. «No me cubren ni la última cuota, no me queda otra que esperar y devolverlo a la marca y que ellos se ocupen de volver a ponerlo a la venta o lo que hagan con un coche así».

El gran obstáculo es que el mercado de segunda mano de eléctricos en España está prácticamente sin desarrollar. Mientras un coche de combustión de cuatro años aún tiene un valor importante y compradores dispuestos, el eléctrico genera más dudas que interés. La depreciación es fuerte y la demanda, mínima.

Ayudas solo al coche nuevo

El Plan MOVES, que tanto sirvió para animar a muchos a dar el paso al eléctrico, no contempla con la misma fuerza al mercado de ocasión. Las ayudas se centran en la compra de vehículos nuevos, dejando a los de segunda mano en tierra de nadie. Esto hace que, para un comprador, no haya incentivo económico claro para apostar por un eléctrico usado frente a uno recién matriculado.

Si en un coche de gasolina lo que importa es el estado del motor y el kilometraje, en un eléctrico la clave es la batería

Si en un coche de gasolina lo que importa es el estado del motor y el kilometraje, en un eléctrico la clave es la batería. Y ahí está el problema, nadie sabe con certeza cuál es su estado real. No existe un estándar claro para certificar la salud de la batería, y eso genera desconfianza. ¿Cuántos ciclos de carga le quedan? ¿Mantendrá la autonomía prometida? Las dudas pesan más que cualquier ventaja de precio. Además, las propias compañías certifican la depreciación de las baterías en el momento de limitar su garantía a unos 7 años o a menos de 180.000 km.

Con este anuncio se produjo la llamada telefónica

Con este anuncio se produjo la llamada telefónica

En la práctica, José se encuentra con un coche de apenas cuatro años, en buen estado, que no logra colocar en el mercado. Los concesionarios no se lo tasan a un valor razonable y los particulares lo miran con recelo. Ni siquiera logra cubrir con las ofertas la cuota final de la financiación, lo que le obliga a plantearse quedárselo a la fuerza hasta que llegue el momento de entregárselo a la marca.

Un mercado por resolver

El coche eléctrico avanza, pero su segunda mano sigue siendo un misterio. Mientras no existan ayudas específicas, sistemas de certificación claros para la batería y una mayor confianza del comprador, historias como la de José se seguirán repitiendo. Propietarios atrapados en vehículos que no logran vender, y un mercado paralizado que frena el desarrollo real de la movilidad eléctrica.

Un estudio de la Organización de Consumidores Europea (BEUC) en colaboración con la OCU pone la puntilla a la segunda mano de los eléctricos. Según el informe un coche eléctrico pierde un 50 % de su valor tras tres años y unos 45.000 km, mientras que un híbrido enchufable cae un 39 %, un diésel un 36 % y un gasolina un 33 %. Esto explica que la gran mayoría se compren financiados con cuota final para devolver pasados los años y evitar quedarse con un vehículo devaluado y con una batería mermada.

Tesla abrió la electrificación en España

Tesla abrió la electrificación en España

La industria del coche eléctrico se enfrenta a un nuevo problema con estos modelos de segunda mano. Por ejemplo, Tesla es de las pocas marcas que certifica sus vehículos de Ocasión y en su web se pueden encontrar, por ejemplo, un Model 3 de 120.000 km y 409 km de autonomía por 22.800 euros con garantía de 1 año y cobertura de kilometraje de 3 años o 160.000 km.

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