Casi toda Europa ha retirado ya la bonificación fiscal al gasóleo
Industrialización
Peajes en autopistas y subida de combustibles: las exigencias de Bruselas para los conductores españoles
El Gobierno habría intentado ya en dos ocasiones eliminar las ayudas al gasóleo para igualar su precio al de la gasolina y cumplir así con la exigencia de Bruselas
Tras la epidemia de Covid la Unión Europea diseñó uno de los programas de reindustrialización más ambiciosos de su historia, se trata Green Deal Industrial Plan, una hoja de ruta que estaba dotada con miles de millones de euros en subvenciones dentro del plan de ayudas Next Generation.
Un plan para la reindustrialización verde de Europa que incluía aspectos tan polémicos como la fabricación y venta de los coches eléctricos y la sustitución de los motores de combustión o la potenciación de los transportes ferroviarios, un plan que aspira a la descarbonización del Viejo Continente para la reducción del efecto invernadero.
Verde pero no sostenible
El mecanismo de funcionamiento diseñado era relativamente sencillo, Bruselas planteaba una serie de hitos verdes a cambio de los cuales iba transfiriendo fondos millonarios a los países solicitantes.
Potenciar el transporte en tren era una de las claves del acuerdo
De hecho, España es uno de los países que más fondos Next Generation ha recibido de toda Europa, con 55.000 millones de euros, pero todavía hay una partida de 1.100 millones en el aire que Bruselas congeló el año pasado por incumplimientos en la hoja de ruta.
El motivo: dos de los hitos que antes hemos citado y que el Gobierno español no puede cumplir, al menos por el momento. Dos decisiones que aunque el Gobierno de Pedro Sánchez ha tratado de sacar adelante en varias ocasiones, le ha resultado imposible por la compleja aritmética parlamentaria que encuentra en el Congreso cada vez que quiere aprobar alguna medida.
Aritmética parlamentaria
En el caso de los peajes de carretera, el Gobierno logró en 2024 un aplazamiento de Bruselas para la puesta en marcha de los mismos a cambio de una serie de concesiones, como multiplicar el transporte de mercancías por tren o poner en marcha un impuesto a las casas y edificios con elevadas emisiones contaminantes.
Bruselas ha explicado ya a España por activa y por pasiva que no puede pagar el déficit de mantenimiento de las carreteras (unos 13.000 millones de euros) con dinero europeo, por lo que la única salida es financiarlo con los peajes.
Bruselas exige a España que pague el mantenimiento de carreteras con peajes
En el caso de los combustibles la clave está en el precio del gasóleo, la UE exige a España que elimine las bonificaciones fiscales que aún priman a este combustible desde los años 80. A efectos prácticos supone subir el precio de este carburante entre 9 y 11 céntimos por litro, lo que lo haría más caro que la gasolina.
La férrea oposición del sector del transporte, al que el Gobierno ha tratado de seducir con descuentos puntuales que eviten las consecuencias negativas, y el voto en contra del PNV en el Congreso han evitado por ahora la subida del precio del gasóleo.
Este es, sin duda, el principal escollo para que finalmente Bruselas desbloqueé una partida de 1.100 millones de euros que forman parte del último traspaso de fondos Next Generation.