Un agente de la Policía Foral a la salida de una curva
Seguridad vial
Agazapados tras una curva, así son los nuevos controles de carretera con los que intentan pillar a los conductores
Año a año la DGT bate récord de número de multas y de recaudación conforme se multiplican los radares y los controles de carretera
La recaudación por multas en España lleva subiendo desde hace ya años, solo la DGT recibe de los conductores más de 500 millones de euros cada año en concepto de sanciones, récord absoluto.
Unos ingresos atípicos con los que ya cuenta el organismo rector del tráfico, a los que hay que sumar lo que ingresa el equivalente a la DGT en Cataluña, País Vasco y Navarra, comunidades que tienen transferidas las competencias de tráfico y tienen capacidad para sancionar.
Multas por triplicado
A todo esto habría que añadir las multas de los ayuntamientos, disparadas desde la entrada en funcionamiento de las Zonas de Bajas Emisiones, que solo en Madrid ya suponen entre 200 y 300 millones de euros al año, superando los 420 millones en total en 2025.
Radares escondidos tras señales o tras arbustos de la carretera...
En 2023 la DGT recaudó 500 millones de euros, que se convirtieron en 540 en 2024 y una cifra aún superior en 2025 con 5 millones de mutas.
Con el escudo de la seguridad vial la realidad es que las carreteras se están llenando de ‘trampas’ que levantan los agentes, ya sean de la Guardia Civil, de los Mossos d'Esquadra, de la Policía Foral de Navarra o de la Ertzaintza.
Agentes a pillar
No hay más que ver la imagen que ha difundido en redes sociales la Policía Foral, en la que anuncian la puesta en marcha de una nueva campaña para el control de cinturones de seguridad y de sistemas de retención infantiles.
No hay más que salir a la carretera para descubrir que la mayor parte de los conductores hacen uso de los cinturones de seguridad, por lo que agazaparse tras una curva para ‘pillar’ a los que no lo usan solo puede tener afán recaudatorio, pues tal y como han denunciado en numerosas ocasiones algunas de las asociaciones de la Guardia Civil, su trabajo en las carreteras se reduce a multar y recaudar, hasta el punto de que en la mayor parte de los casos ni siquiera paran a los infractores, sino que se limitan a tramitar la sanción y mandársela a su casa.
Esto significa que alguien que circule sin cinturón va a seguir sin cinturón pero tendrá que hacer frente a la sanción cuando le llegue a su casa, eso sí…