Imagen del radar de nueva generación usado por la DGT en la A-1
Sanciones
La DGT se desobedece a sí misma y coloca un radar en un punto en el que no debería hacerlo
Se trata de uno de los nuevos radares invisibles que está desplegando el organismo y que mueven periódicamente los operarios
No sabemos en qué punto del organigrama de la Dirección General de Tráfico ocurren cosas raras, pero es cierto que pasan; no hay más que viajar al pasado mes de enero, cuando, a pesar de que la baliza V16 era obligatoria, los máximos responsables del organismo hablaban de un período de gracia durante el que no multaría, a pesar de que la Guardia Civil estaba sancionando en las carreteras.
Es similar a lo que está pasando con los radares. Hace unos meses dábamos cuenta de una instrucción referente a radares que habían recibido en los cuarteles de la Guardia Civil para su uso y colocación. Esta instrucción no recomendaba situar los radares en tramos de carretera en los que se producía una reducción del límite de velocidad.
No usar en cambios de límite
Es decir, si en una carretera de 90 se entra a una travesía de 50 km/h, la recomendación era no colocar el radar en ese punto, sino hacerlo ya bien entrada la travesía. Pues bien, no hay más que ver lo que ha hecho la DGT con la colocación de este nuevo radar para descubrir que se desobedece a sí misma.
El radar mide la velocidad en ese punto con las señales de 100, aunque la autopista es de 120 km/h
Este radar está colocado en la A-1 en dirección Madrid, conocida como la autopista de Burgos; en este caso, el radar está colocado en un punto de 120, pero apunta unas decenas de metros más adelante, donde la velocidad máxima es de 100 kilómetros a la hora. Esto supone que, si los conductores no van extremadamente atentos, les puede caer una buena multa.
Una buena multa
Además, hay que tener en cuenta que se trata de un tramo en bajada en la zona de la autopista que une las localidades de El Molar y El Vellón. Este sinsentido demuestra el interés del organismo, que parece que cada día más tiene un marcado afán recaudatorio en todo lo que hace.
La otra vista del radar remolque
Se trata además de un radar de nueva generación de los denominados radares remolque, que no deben estar señalizados y que cambian de sitio cada cierto tiempo los operarios de carretera por orden de la DGT.