El túnel tiene numerosas indicaciones de velocidad

El túnel tiene numerosas indicaciones de velocidad, tanto a la entrada como en el interior

Seguridad

El túnel de Madrid que parece un circuito pese a estar limitado a 40 km/h: «Te pasan por encima si vas a 40»

Se trata de un túnel estrecho que soporta el tráfico diario de más de 50.000 vehículos y en el que la falta de controles hace que reine la anarquía

Hace ya casi 25 años que el alcalde de Madrid, Álvarez del Manzano, inauguraba uno de los subterráneos más importantes de la capital desde el punto de vista de la circulación. Se trata del túnel que conecta el paseo de la Castellana con la A-2 y con un ramal a López de Hoyos, el conocido como túnel de María de Molina.

Se trata de un túnel de 2.200 metros de longitud que en su día costó unos 50 millones de euros, un subterráneo que soporta un tráfico diario de unos 50.000 coches y que reduce a 3 minutos un tramo que antes de su existencia se tardaba en recorrer entre 20 y 30 minutos.

La mitad de la mitad

Basta recorrerlo en cualquiera de sus dos variantes para darse cuenta de que la limitación es de 40 kilómetros a la hora, una limitación más bien teórica, pues tal y como nos explica un taxista que lo usa habitualmente y al que preguntamos mientras lo recorremos, «si respetas los límites de velocidad y vas a 40 km/h, te pasan por encima».

El túnel tiene hasta un radar didáctico para saber a qué velocidad vamos

El túnel tiene hasta un radar didáctico para saber a qué velocidad vamos

Es la realidad de un túnel con unas curvas un tanto «puñeteras», tal y como las define el taxista, en el que además muchos conductores no saben por dónde deben ir, porque aunque es de un único sentido tiene dos variantes y los conductores tienen miedo a equivocarse y dudan, «no hay término medio, o no saben por dónde van o van a toda mecha», explica el taxista en el que recorremos el túnel de punta a punta.

«Van a toda mecha»

El problema no es el límite de velocidad de 40 kilómetros a la hora, el problema es que los conductores «se lo saben» y como no hay ningún radar lo normal es que circulen entre 60 y 80 kilómetros a la hora, sobre todo en el tramo final que da salida a la A-2, que es el ramal más importante porque además permite enlazar con la madrileña M-30, una de las arterias más importantes de la capital.

El túnel tiene dos variantes y está muy señalizado

El túnel tiene dos variantes y la velocidad está muy señalizada, pero da igual

Una vía imprescindible hoy en la capital en la que además no suele haber radares móviles del Ayuntamiento de Madrid, que sería otra manera de controlar los excesos que se producen frecuentemente y que pueden terminar por provocar un accidente grave.

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