Este tipo de termos lo están cambiado todo

Este tipo de termos han cambiado el interior de los coches

Modas

Döllner, director de Audi: «Los vasos termo nos han obligado a modificar el diseño de nuestros coches»

La fiebre por este tipo de vasos y jarras de la marca norteamericana es tal que ha afectado incluso al mundo de la automoción

Basta ir a cualquier centro de trabajo, colegio o universidad para comprobar cómo los vasos térmicos que tienen la capacidad de mantener las bebidas frías o calientes durante horas se han convertido en una verdadera fiebre por la que los compradores pagan entre 30 y 80 euros en función de la marca y el modelo.

La función es la misma que la de los termo de toda la vida, pero en este caso se ha apostado por una tecnología mucho más sencilla que se empezó a usar en la Segunda Guerra Mundial por la marca americana Stanley, que posteriormente estuvo a punto de desaparecer.

Usados en la II Guerra Mundial

En este caso los pilotos de los B-17 y la tripulación solía llevar bebida caliente o fría, según la época, en estos grandes vasos que a diferencia de los termos no tenían una capa de cristal dentro para mantener la temperatura, sino que lo que tenían era una cámara de vacío que era la encargada de cumplir esa misión.

La clave está en el tamaño de los posavasos

La clave está en el tamaño de los posavasos

Pese a lo eficaces que eran, la tecnología y la marca que los creó en 1913 (Stanley) desapareció casi por completo hasta que en 2019 un grupo de mujeres propuso a la firma un acuerdo para popularizar su uso a través de su blog, en este caso se trataba del vaso tradicional con asa y pajita.

Ayudaron los bomberos

La idea tuvo un resultado brutal con alguna que otra ayuda, como el suceso en el que los bomberos mostraron un coche incendiado en el que el vaso Stanley que había en su interior no solo estaba intacto, sino que aún tenía hielo en su interior pese al incendio.

A partir de ahí Stanley y sus imitadores se han convertido en uno de los mayores fenómenos de consumo, hasta tal punto que el CEO de Audi, Gernot Döllner, confirmaba hace unos días que la marca había tenido que rediseñar el salpicadero de sus coches con hueco suficiente para el tamaño de los vasos Stanley.

Audi ha tenido que modificar los posavasos y con ello los salpicaderos para que quepan

Audi ha tenido que modificar los posavasos y con ello los salpicaderos para que quepan

Estos vasos mantienen las bebidas frías 11 horas, el hielo aguanta dos días completos antes de derretirse, mientras que las bebidas calientes aguantan entre 7 y 24 horas. La clave está en las dos capas de aluminio entre las que hay una cámara de vacío, a lo que se suma una tapa hermética a rosca.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas