Un agente en plena carretera
Seguridad vial
Un guardia civil denuncia lo que está pasando en las carreteras: «Los conductores han perdido el miedo, no hay agentes»
La falta de agentes ha convertido las carreteras en una ciudad sin ley, con los conductores confiados en que nadie les va a sancionar
Aunque año a año crece el número de multas en las carreteras así como la cantidad recaudada por este concepto, la realidad es que la sensación es que los conductores le han perdido el miedo a las multas.
Basta mirar a otros coches u observar a otros conductores en un semáforo para darse cuenta de que no son ni uno ni dos los que se pasan el rato con el teléfono móvil en la mano, un gesto que supone una multa de 200 euros y la retirada de seis puntos del carnet.
Impunidad sobre el asfalto
Todo ello sin olvidar que pese a las amenazas de la DGT, solo la mitad de los conductores se han comprado una baliza V16, mientras que el resto han decidido circular al margen de la ley y sin baliza, apoyados también en el hecho de que la Guardia Civil ha confirmado que hasta que no les obliguen no van a pedir la baliza V16 a los conductores.
La mitad de los conductores siguen usando los triángulos, no tienen baliza V16
En la opinión de Carlos Cantero, un experimentado guardia civil que es además responsable de la Comisión de Tráfico de la Asociación Unificada de Guardias Civiles, «el problema no es tanto que los conductores le hayan perdido el miedo a las multas, como que apenas hay vigilancia en las carreteras, pues faltan agentes patrullando las carreteras».
Sí tienen miedo a las multas
Tal y como nos explica: «La gente es perfectamente consciente de la sanción económica y de los puntos que les quitamos, el problema es que cuando de manera repetida haces una acción y no tienes consecuencias, pierdes la sensación de peligro, tu cerebro lo hace sin más y lo repite».
Los pocos agentas que te encuentras suelen estar escondidos poniendo multas
«Si hubiera sensación de que nos pueden ver y sancionar, los conductores tendrían mucho más cuidado, el problema es la falta de presencia de agentes y de la poca vigilancia que hay». El problema es que a día de hoy la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil tiene menos de 9.000 agentes, cuando tal y como reclaman deberían ser en torno a 11.000 para poder ofrecer la presencia necesaria.