La trasera del nuevo Q3 Sportback, tipo coupé y muy deportiva
Audi Q3 El SUV que demuestra que cuando los alemanes hacen un buen coche no les supera nadie
La tercera generación del Q3 llega con aspiraciones se seguir siendo el modelo más vendido de la marca, para ello cualidades no le faltan, ni alternativas mecánicas tampoco
Tal y como confirman desde la marca, Audi se encuentra sumida en una de las mayores ofensivas de producto de su historia, con el lanzamiento de una veintena de modelos nuevos en menos de dos años.
Se trata de una renovación completa de la gama que va a incluir tanto la actualización de algunos de sus modelos con motor de combustión como el lanzamiento de modelos eléctricos completamente nuevos.
Eléctricos y combustión
En este caso la marca germana lanza una nueva generación del Q3, la tercera, el que es el SUV más vendido de Audi en España, un coche que llegó al mercado en 2011 y del que ya se han vendido más de 2,7 millones de unidades en todo el mundo.
La silueta Sportback afecta ligeramente a la altura posterior del interior
Basta echarle un vistazo para darse cuenta de que estamos ante una generación nueva, el Q3 cambia por completo tanto en materia mecánica como estética y renueva sus armas para batirse el cobre en uno de los segmentos más complicados del mercado, el mismo de los BMW X3 o Mercedes GLC.
Al igual que ocurría con su predecesor, el nuevo Q3 está disponible en dos carrocerías, la normal y la Sportback tipo coupé, ambas miden 4,53 metros de largo, si bien la segunda es 7 milímetros más baja, lógico dado su carácter coupé.
Normal o coupé
Estéticamente el SUV adopta el nuevo lenguaje de diseño de la marca, con la gran parrilla frontal y los grupos ópticos rediseñados que tienen más de 25.000 microled y además de su tradicional función matrix que adapta el haz a las necesidades de la carretera para no deslumbrar ahora pueden proyectar mensajes sobre la calzada, como por ejemplo firme deslizante.
En su variante normal promete seguir siendo uno de lo SUV más vendidos
Lógicamente cada una de las dos carrocerías influye sobre la habitabilidad interior, más amplio y capaz el normal, el segundo paga ligeramente su estética con unas plazas traseras algo más justas, sobre todo en materia de altura, aunque la pérdida tampoco es importante. El maletero mide 488 litros en ambos, si bien las variantes PHEV deben confirmarse con 375 litros.
Rodar 100 % Audi
Al volante la calidad de Audi sigue siendo uno de sus signos de identidad. Materiales excepcionales y ajustes milimétricos junto con unas butacas para quedarse a vivir que además proporcionan sujeción en carreteras de curvas al adaptarse como un guante. La verdad es que no es fácil encontrar hoy en el mercado una calidad similar ni siquiera en el segmento premium.
Disponemos de dos pantallas una de instrumentos de 11,9 pulgadas y otra central multimedia de 12,8, ambas unidas por un marco común y que resuelven su cometido a la perfección. La de instrumentos asegura una correcta visión y ofrece varios modos diferentes, mientras que la de la multimedia permite manejar la mayor parte de los automatismos del vehículo de manera excepcionalmente sencilla.
Los faros le aportan buena parte de la personalidad
La mayor novedad está en el volante, que ahora incluye dos piñas de mandos, una a cada lado unidas por una pieza. Es extraño al principio porque aglutinan todos los mandos incluido los intermitentes, pero es sencillo acostumbrarse en minutos, al final queda más como un recurso estético que funcional.
El resto del habitáculo es excepcional, tal y como nos tiene acostumbrados Audi, un coche amplio que puede servir de vehículo familiar sin problemas.
El nuevo interior con dos grandes pantallas
En materia de motores la gama queda compuesta por una versión MHEV gasolina de 150 caballos híbrida ligera con etiqueta Eco, otra diésel TDi de 150 etiqueta C, dos gasolina TFSI con tracción integral y 205 y 265 caballos respectivamente y una híbrida enchufable PHEV de 272 caballos con 119 kilómetros de autonomía.
Tras la toma de contacto y aplicando el sentido común, nos han convencido las dos variantes de acceso con 150 caballos, que andan mucho más de lo que cabría suponer, con un consumo muy afinado y un tacto de conducción muy Audi, lógicamente más refinado en el caso del motor de gasolina.
Versiones equilibradas
Las dos variantes superiores con tracción integral y motores TFSi quedan lógicamente para necesidades más específicas o para conductores que valores el pus de la tracción integral para circular con seguridad en zonas de ski o similares, mientras que por último la variante híbrida enchufable ofrece una autonomía eléctrica de 119 kilómetros, referencia en su segmento.
Una de sus claves es la combinación de comodidad y deportividad
Al volante del nuevo Audi Q3 es fácil darse cuenta de lo que es capaz de hacer la industria europea del automóvil en materia de comodidad y puesta a punto. El Q3 es uno de esos coches que te convence según pasan los kilómetros, con una comodidad excepcional y que es capaz de seguir transmitiendo seguridad incluso cuando aplastas el pedal del acelerador, algo que no puede decir la nueva oleada de vehículos asiáticos hechos y diseñados exclusivamente para llevarte de un lugar a otro sin problemas.
Por último y tal y como es habitual en la firma, cuatro niveles de equipamiento: Business, Advanced, S line y Black line y tres paquetes de opcionales Confort Vision, Confort Vision Plus y Premium para hacer del Q3 un verdadero coche a la carta. La gama de precios arranca en los 46.620 euros para las dos variantes de 150 caballos, gasolina y diésel.