El nuevo CX-5 es continuista con las versiones anteriores

El nuevo CX-5 es continuista con las versiones anterioresMazda

Mazda CX-5

Mazda lanza la evolución de uno de sus SUV más vendidos: «Más grande, más tecnológico... y más barato»

La firma japonesa presenta la tercera generación del CX-5, un SUV compacto pensado para las familias jóvenes

Desde que vio la luz en 2012, el Mazda CX-5 se ha convertido en uno de los modelos más vendidos de la firma japonesa: un SUV compacto y muy solvente, pensado para familias jóvenes y que prioriza el confort y la experiencia de conducción por encima de cualquier otra consideración.

Este mes de marzo llegarán a España las primeras unidades de la tercera generación del CX-5. «Es una evolución, no una revolución», explican desde la marca, fijando el marco desde el que entender su propuesta. ¿Las claves? Más espacio para el conductor y los pasajeros, una renovación tecnológica –carga una pantalla de entre 12,9 o 15,6 pulgadas que captura toda la atención– y un precio bastante competitivo en su segmento.

«Lanzamos un coche más grande, más tecnológico… y le bajamos el precio respecto a su predecesor», señalan desde Mazda. El nuevo CX-5 parte de los 35.200 euros, unos 2.300 menos que la segunda generación, que salió al mercado en 2017. La firma ha anunciado, además, un descuento de lanzamiento de 4.200 euros, que lo dejaría en unos 31.000 euros.

El nuevo Mazda CX-5, en la carretera

El nuevo Mazda CX-5, en la carreteraMazda

Esto en lo que respecta a la versión base, porque el vehículo se presenta en cuatro acabados, con un precio de 37.200 euros para el intermedio y que escala hasta los 41.500 para la versión Homura, el tope de gama. Por este precio, lo que ofrece el CX-5 es un coche de «alma japonesa», conservador y que en carretera se comporta de forma fiable, sin alardes pero también sin sustos.

Por dentro y por fuera

Estéticamente, la tercera generación del CX-5 sigue la línea marcada por sus predecesores, aunque con un matiz algo más deportivo, inspirado en la técnica tradicional japonesa del kigumi.

Las novedades, sutiles, están en el interior: el techo es más alto, la distancia a los hombros es mayor y hay más espacio, sobre todo, en los asientos de la segunda fila. Un techo solar en las dos versiones premium aporta calidez al habitáculo, y un amplio maletero completa el retrato de un coche orientado a familias y aventureros.

El habitáculo del nuevo CX-5

El habitáculo del nuevo CX-5Mazda

En el plano tecnológico, el nuevo CX-5 supone una actualización completa. La citada pantalla central se suma a una renovación de las interfaces, a unos controles de dirección optimizados y un sistema de sonido de 12 altavoces en las versiones más altas. El modelo incluye Google integrado, y aseguran que en los próximos meses el asistente de voz se actualizará al sistema de IA Gemini, para una relación más natural y fluida con el vehículo.

En lo referente al motor, no hay grandes novedades. El nuevo CX-5 va impulsado con un e-Skyactiv G 141 de 2,5 litros que está optimizado con el sistema microhíbrido de Mazda, cosa que le confiere la etiqueta ECO de la DGT. La compañía está preparando las versiones híbridas como tal, que se están desarrollando actualmente y se espera que se presenten en 2027.

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