Cupra Raval, un coche muy personal que no pasa desapercibido
Cupra Raval Cupra quiere hacer historia con el Raval, un eléctrico urbano con 450 km de autonomía que cuesta 26.000 euros
El nuevo modelo de Cupra concentra todo el ADN de la marca en solo cuatro metros de longitud con un motor eléctrico que anticipa deportividad y diversión
El fabricante español que nació como el departamento de preparaciones deportivas de Seat vive el que puede ser el lanzamiento más importante de la marca y uno de los más importantes del grupo Volkswagen al que pertenece, pues se trata de un vehículo eléctrico urbano que concentra todo el ADN transgresor de la firma y que llega con el objetivo de convertirse en un objeto de deseo al mismo nivel de su hermano mayor el Formentor.
Objeto de deseo
Se trata de un vehículo de proporciones urbanas muy deportivas, con una carrocería de cuatro metros de largo. Respecto al resto de hermanos del grupo que derivan de la misma plataforma, el Raval será 15 milímetros más bajo y 10 milímetros más ancho, lo que le confiere una imagen mucho más contundente y deportiva.
Estéticamente no deja lugar a dudas, va a gustar
Basta aproximarse al Raval, que toma el nombre del popular barrio barcelonés, para descubrir que se trata de un coche de estética muy poco convencional, con un frontal muy marcado y unas formas muy angulosas y abultadas, en línea con los vehículos GTI y las preparaciones deportivas de toda la vida.
Un deportivo que se siente
El juego estético se completa con una paleta de colores muy Cupra que se combina con una iluminación muy personal en la que destacan detalles como los abridores de las puertas iluminados o el logo delantero y trasero también iluminados.
Silueta también muy deportiva marca de la casa
Todo apunta a que en la ciudad no va a pasar desapercibido y que sus posibilidades de personalización, incluyendo las grandes llantas de 19, 20 o 21 pulgadas van a convertir al Cupra en un objeto habitual en las urbes y muy envidiado.
No es uno más
La estética tiene continuación en un interior también muy deportivo, donde más allá de la iluminación, muy elaborada también, destaca la consola central y unos materiales muy firmes que se combinan con tapicerías tipo neopreno muy modernas, limpias y especiales al tacto.
Tal y como es habitual en la firma ofrece hasta tres interiores diferentes, tres tipos de butacas a cada cual más deportiva y un excelente maletero de más de 400 litros de capacidad, pues la deportividad no está reñida con la capacidad. Todo ello en un entorno que por habitabilidad está en la media de los vehículos de este tamaño.
El interior es aun más deportivo que la carrocería
En el puesto de conducción, todo es muy Formentor, con una posición baja y deportiva en la que destacan dos pantallas, la de instrumentación de 10,2 pulgadas y la central de 13 pulgadas, desde la que manejamos numerosos automatismos del coche, lo que no quita que no disponga de botones físicos para manejar los más habituales.
Todo en el Raval es muy deportivo, desde la postura hasta el volante grueso y muy agradable y en función del gusto podemos hacerlo aún más radical con las opciones de personalización.
Mecánicamente el Raval dispone de motor eléctrico en cuatro niveles de potencia: 116, 135, 211 o 226 caballos, este último forma parte de la variante VZ. La autonomía de las dos primeras variantes ronda los 300 kilómetros, bastantes más en ciudad, mientras que las dos siguientes disponen de batería de 52 kWh y alcanzan los 450 y 400 kilómetros de autonomía.
Los logos iluminados presiden frontal y trasera
El Raval nace como un tracción delantera pura, con autoblocante electrónico y con suspensión de tarado variable también electrónica, un conjunto que promete mucho a falta de que nos pongamos al volante, pues por el momento solo ha tenido lugar el lanzamiento estático.
Cupra está dispuesta a hacer lo imposible para que el Raval se convierta en u n objeto de deseo urbano, incluso un precio que nos parece de lo más racional, pues parte de los 26.000 euros.