Jesús Bernal Valls, en una imagen de 1998
Jesús Bernal Valls (1935-2025)
El influyente fiscal de referencia de la era democrática en Asturias
Llegó a Oviedo en 1962 escaló los peldaños hasta ser Fiscal del Tribunal de Justicia para después terminar su carrera en el Supremo
Jesús Bernal Valls
Nació en Salamanca en 1935 y falleció en Oviedo el 29 de abril de 2025
Fue fiscal del TSJ de Asturias y se jubiló como fiscal jefe de Sala del Tribunal Supremo
El salmantino Jesús Bernal Valls llegó a Oviedo allá por 1962 como abogado fiscal de la Audiencia Territorial. Al año siguiente, el 31 de marzo de 1963, para ser precisos, según se desprende de la correspondiente edición del Boletín Oficial del Estado, se le confirmó «en propiedad como Abogado Fiscal de entrada». La oficialización de este nombramiento supuso el inicio de una larga estancia en tierras asturianas culminada, décadas más tarde, con su designación para dirigir la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de aquella comunidad autónoma.
La unanimidad de los homenajes brindados desde que se conoció la noticia de su fallecimiento –causado por un cáncer que le fue detectado en fechas recientes– es la prueba inequívoca de un buen hacer caracterizado en primer lugar por la rectitud. También por un compromiso humanista plasmado en su militancia –clandestina– en Justicia Democrática, un sindicato creado a principios del tardofranquismo y cuya finalidad era anticipar la puesta en marcha de un genuino Estado de derecho en España. Destacó, entre otros aspectos, por la publicación, en 1973, de un informe sobre la tortura que se seguía practicando en las cárceles.
En Justicia Democrática militaron figuras que posteriormente conformarían la progresía judicial como Clemente Auger, José Antonio Martín Pallín o el aún activo –y controvertido– Cándido Conde-Pumpido. Sin embargo, una vez instaurada la democracia, Bernal no se significó por ninguna militancia corporativa.
Tal vez esta opción contribuyera a forjar su reputación de persona de consenso. En cambio, consolidó su arraigo en Oviedo al convertirse en profesor de Derecho Penal en su universidad, dejando, además, legado: uno de sus cinco hijos imparte esa asignatura en la misma institución, mientras que otro es fiscal delegado de Delitos Económicos en la capital asturiana.
Curiosamente, Bernal, hijo de telegrafista, y que empezó a trabajar, según refiere La Nueva España a los 12 años en la gestoría de su abuelo, pudo no haberse dedicado al Derecho: fue su madre la que impidió que le fichase el Salamanca, por entonces en Tercera División. Al final, aprobó dos oposiciones, las de secretario judicial y fiscal, decantándose por servir en este último cuerpo. Mereció la pena: en 1999, tras 37 años en Asturias, se trasladó a Madrid para ser fiscal de Sala en el Tribunal Supremo. Cinco años más tarde, fue ascendido a fiscal jefe de Sala.