El cofundador de Grupo Bimbo, Roberto Servitje
Roberto Servitje (1928-2025)
Hizo de Bimbo una multinacional
Desarrolló a nivel internacional el negocio panificador iniciado por su hermano
Roberto Servitje Sendra
Empresario
Empezó en Bimbo como supervisor de ventas y como cajero. Después escaló paulatinamente los peldaños, hasta presidir la compañía entre 1994 y 2013.
El hecho de que Roberto Servitje Sendra fuera el hermano menor de Lorenzo, el fundador de Bimbo, no impidió que empezara dentro de la empresa familiar como supervisor de ventas y como cajero. Después escaló paulatinamente los peldaños: responsable del departamento de Vehículos, gerente general en Guadalajara, en Monterrey y en la Ciudad de México -fueron, a fin de cuentas, trece centros de producción los que logró poner en marcha a lo largo y ancho del extenso territorio del país azteca- antes de integrarse en la sede central como subdirector general, director General y, por fin, presidente del Consejo de Administración entre 1994 y 2013.
Una larga etapa en la que, como recuerda la web especializada en alta dirección El Ceo, «sucedieron varios acontecimientos que marcaron el rumbo de la compañía, como la primera exportación a Estados Unidos y la creación de Bimbo Centroamérica, la filial que operó la primera planta fuera de la República Mexicana; años después también migraron hacia Sudamérica y arribaron a puntos de Argentina, Perú y Venezuela». Y por supuesto España, punta de lanza del desarrollo de Bimbo, país en el que se convirtió en una de las marcas más populares.
Una marca que empezó a operar hace casi 80 años, en diciembre de 1945, con 34 empleados, vendiendo pan de caja blanco de distintos tamaños, pan tostado y pan negro, envueltos en celofán, lo que en aquel momento fue una innovación. El fundador, Lorenzo Servitje, había heredado de sus padres -el matrimonio de origen catalán formado por Juan Servitje Torrallardona y Josefina Sendra Grimau- la pastelería El Molino, negocio boyante hasta que lo diversificó con su entrada en la industria panificadora. Una vez creado el nuevo negocio con el nombre de Bimbo, y con el famoso osito blanco como emblema, Roberto Servitje se convirtió en uno de sus primeros empleados, participando de un relato empresarial que adquiriría dimensiones planetarias.