Esteban de Las Heras
Esteban de Las Heras Balbás (1945-2026)
Un burgalés que marcó tendencia en Granada
Llegó como becario a Ideal y se convirtió en su factótum
Esteban de Las Heras Balbás
Periodista
Licenciado en Filosofía y Letras y Periodismo, inició su trayectoria en 1970 en 'Ideal', diario del que llegó a ser subdirector. También fue director del Centro de Estudios Periodísticos de la Fundación Andaluza de la Prensa, además de director-gerente de la Fundación AguaGranada. Su localidad natal, a la que nunca olvidó, le nombró hijo predilecto.
Esteban de Las Heras Balbás llegó como becario al diario Ideal, cabecera de referencia de la prensa de Granada y se quedó para siempre en la ciudad de la Alhambra y también en el diario que le acogió, salvo una corta interrupción para prestar sus servicios en el diario Ya.
Incluso llegó a compaginar sus funciones de jefe de información nacional en Ideal con las de director de la edición granadina de La Hoja del Lunes, cuando la publicación de las delegaciones de prensa provinciales había iniciado su declive irreversible. Ese estado de decadencia –era 1980 y le quedaban un par de años de vida– no fue óbice para que De Las Heras Balbás le inyectase una dosis de vitalidad. Como recuerda la Academia Granadina de Buenas Letras, sometió a La Hola del Lunes «a una profunda remodelación, enriqueciendo su tradicional carácter deportivo con la inclusión de firmas de jóvenes colaboradores y convirtiéndola en semanario de análisis de la actualidad granadina y nacional».
Mas es en Ideal donde la huella de De Las Heras Balbás es la más duradera. Nunca llegó a ser su director, pero sí que marcó su ritmo. Por ejempló en las ediciones especiales. Fue quien coordinó las correspondientes a los centenarios de Ganivet y Lorca, los 500 años de la incorporación del Reino de Granada a la Corona de los Reyes Católicos, el V Centenario del nacimiento de Carlos V, el de la muerte de la reina Isabel la Católica, así como el suplemento de los 75 años de Ideal. La lista no es exhaustiva. Esa fue la tónica hasta diciembre de 2008, cuando le llegó el momento de prejubilarse, si bien siguió como columnista hasta una semana antes de fallecer.
Así, por cierto, comenzaba su último artículo, publicado el 18 de enero, que rezuma una fina ironía: «Santa Wikipedia, patrona de todas las dudas, y su cuñada, doña inteligencia artificial, IA para los amigos y muy admirada en los círculos progres de esta ciudad, nos recuerdan que mañana lunes, 19 de enero, va a ser el día más triste del año. Como no estoy de acuerdo con estas señoras, propongo que se haga una campaña alternativa para declarar este día, junto a los precedentes y siguientes, como los más felices de enero, porque ya están borboteando en las cocinas de hogares y restaurantes las ollas de San Antón».