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Christine Ruiz-PicassoEuropa Press

Christine Ruiz-Picasso (1928-2026)

Por Picasso y por Málaga

Cumplió el deseo de su suegro: tener un museo dedicado a su obra en su ciudad natal

Nació en 1928 y falleció en la Provenza francesa el 6 de abril de 2026

Christiane Pauplin

Ceramista de profesión, en 1955 contrajo matrimonio con Paulo Ruiz-Picasso (1975), hijo mayor del artista. A partir de 1992, comenzó las negociaciones para que en 2003 fuera inaugurado el Museo Picasso de Málaga, con 233 obras que ella y su hijo cedieron. Por su labor le fue concedida la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio. Málaga, por su parte, le dio el título de Hija Adoptiva y la Medalla de Oro de la ciudad.

Christine Ruiz-Picasso cambió de forma irreversible la vida cultural de Málaga al donar, junto con su hijo único Bernard, alrededor de 233 obras de su suegro, Pablo Ruiz Picasso, universalmente conocido por su segundo apellido, para cumplir el deseo que este último no pudo ver realizado en vida: tener un museo dedicado a su obra y m en su ciudad natal. Desde el punto de vista artístico, la donación presentó la ventaja de abarcar obras de las sucesivas etapas vitales del autor del Guernica, por lo que facilitó la tarea de dar un carácter más exhaustivo a lo que hoy es el Museo Picasso de Málaga, MPM en sus siglas, cuya sede es el Palacio de Buenavista, en el casco histórico de la ciudad. Hoy en día, recibe más de 800.000 visitantes al año.

Para que esta iniciativa culminase en el éxito del que hoy disfruta, tuvo que producirse un concurso de circunstancias. En este caso fue el matrimonio de la joven ceramista Christiane –aunque posteriormente utilizaría el nombre de Christine– Pauplin se enamoró de Paulo Ruiz-Picasso, hijo mayor del artista, nacido de sus amoríos con la bailarina rusa Olga Khokhlova. Se casaron –para él fue su segundo matrimonio; para ella el primero– en 1955. Para entonces, el artista ya había recibido una petición oficial por parte de las autoridades provinciales malacitanas para trasladar parte de su obra a la ciudad o a la provincia. Sin embargo, las diferencias políticas, insalvables, de Picasso con el régimen franquista, frustraron cualquier operación.

A la muerte de Picasso, en abril de 1973, Christine Ruiz-Picasso ya conocía de sobra el deseo de su suegro. Sin embargo, tuvo que bregar con el alcoholismo de su marido, que acabaría con su vida dos años después (Paulo, además, mantenía una relación complicada con su padre, de quien llegó a ser chófer). También prefirió esperar a que se consolidase la democracia en España. La materialización de la idea resurgió en su mente en 1992, cuando visitó Málaga con motivo de una exposición de Picasso, firmándose el acuerdo definitivo cinco años más tarde. En 2003, el MPM fue inaugurado en 2003 por los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía, en presencia, faltaría más, de Christine y de Bernard, los más generosos, probablemente, del complejo entramado de herederos de Picasso.