Sánchez: el que con niños se acuesta...
A estas alturas a Sánchez le da igual tener que reconocer que la mayoría que lo invistió ya no existe. Pero le importa más el hecho de que no existe una mayoría alternativa. Y en este sistema político amoral en que ha degenerado España, carecer de mayoría para legislar es irrelevante
Partamos de la base de que el numerito montado ayer por Puigdemont en Perpiñán era perfectamente previsible. Y no creo que tenga unas consecuencias muy relevantes en el escenario político creado por Sánchez en el que le da igual perder todo en el Parlamento. Ojalá me equivoque, pero yo sigo creyendo que va a mantenerse en La Moncloa hasta 2027 porque desconoce lo que es el concepto de la legitimidad. A él sólo le afecta la legalidad y si es posible saltársela, mejor.
Este mismo Sánchez fue el que la noche electoral de julio de 2023 dijo lo de que «somos más». Aquella era una afirmación un poco confusa. No quedaba claro quiénes eran los que se creían más. Y, sobre todo, qué tenían en común. Un verdadero misterio. Servidor de ustedes dijo desde el primer momento, desde 2018 en las páginas de ABC, que España era el primer país de una democracia occidental gobernado por una coalición cuya supervivencia dependía de partidos que querían romper el país cuyo Gobierno apoyaban. Con las consecuencias que eso trae. Aquello se acentuó gravemente en julio de 2023. Pero como tantos mentirosos, es probable que Sánchez se crea sus propias mentiras. Ésa es una patología psiquiátrica perfectamente conocida.
A estas alturas a Sánchez le da igual tener que reconocer que la mayoría que lo invistió ya no existe. Pero le importa más el hecho de que no existe una mayoría alternativa. Y en este sistema político amoral en que ha degenerado España, carecer de mayoría para legislar es irrelevante. A Sánchez sólo le importa ocupar el despacho de la Moncloa.
Sánchez ha visto con satisfacción el auge de Vox. A mayor sea la división en la oposición a él más posibilidades tiene de mantenerse. Y tampoco le viene nada mal el auge de Alliança Catalana porque refuerza el poder de Illa. La diferencia entre el escenario catalán y el madrileño en este contexto es que Junts está perdiendo votos a izquierda y derecha. Buena parte de su voto moderado se va al PSC que está defendiendo las políticas nacionalistas clásicas de CiU. Y el voto más radical e independentista se ha ido a los xenófobos de Alliança. A diferencia de eso, en Madrid hay voto del PP que se ha ido a Vox, pero dudo que haya un solo voto del PP que haya acabado en el PSOE. Antes al contrario, Núñez Feijóo sigue robando votos al PSOE porque si no, sería imposible que mantuviera la intención de voto que parece tener.
No creo que Sánchez se acostara ayer más preocupado que la víspera. La mayoría que le dio el poder en 2023 ya no existe porque el que con niños se acuesta, miccionado se levanta. Pero a Sánchez le da igual. Pueden hacerse sobre él eso y más. Si él sigue en la Moncloa, lo demás es irrelevante. Y allí va a seguir. Apuesto que hasta el 2027.