Fundado en 1910
LiberalidadesJuan Carlos Girauta

Un obispo zascandil

El Papa, sin duda, sabe que el Gobierno de España y la mayoría parlamentaria que lo sostiene impulsan políticas antihumanistas, por no decir inhumanas. Que quieren hacer otra reforma constitucional sin pasar por los cauces previstos en la propia Constitución

A los medios ‘Vatican News’, COPE y Ecclesia me remite la inteligencia artificial cuando, atónito, le inquiero sobre las fuentes de lo que me acaba de soltar sin que se lo pregunte: unas supuestas palabras del Papa según las cuales la subida de la «ultraderecha» en España es motivo de preocupación principal. Solo la había interrogado sobre la identidad de los obispos españoles reunidos con el Sumo Pontífice, pero ChatGPT decidió notificarme más de lo que deseaba. El ingenio es poco hábil todavía; cree que puede seguir colocándome su propaganda pese a las cien veces que la he instado a limitarse a responder. Yo pregunto y tú contestas con hechos, tía, sin basura.

Mi pregunta: «¿Quienes fueron los obispos españoles que estuvieron reunidos con el Papa recientemente?».

Su respuesta: «Recientemente, el Papa se reunió con la Comisión Ejecutiva de los obispos españoles en el Vaticano, el 17 de noviembre de 2025. El Papa les expresó su preocupación por el avance de ideologías de ultraderecha que buscan captar el voto católico y les pidió que la fe no se instrumentalice. Los obispos mostraron adhesión a sus palabras».

Como advertirá el lector, esa aplicación por la que pago una buena cuota mensual no me contesta. «Quiénes fueron» parece algo bastante preciso, ¿no? Lo que sí hace es informarme de algo que no le he solicitado, algo que sale de una fuente anónima y que va a El País, precisamente. Algo que varios obispos españoles participantes en aquella reunión han negado y que –ah, deslealtad infinita– desacredita al Papa en vez de reforzar su figura.

El Papa, sin duda, sabe que el Gobierno de España y la mayoría parlamentaria que lo sostiene impulsan políticas antihumanistas, por no decir inhumanas. Que quieren hacer otra reforma constitucional sin pasar por los cauces previstos en la propia Constitución. Esto es, quieren dar otro golpe de Estado para una aberración: convertir el aborto en un derecho fundamental. Es decir, trocar el feto en un absceso y convertir en papel mojado el derecho a la vida.

El Papa sabe sin duda que en España ha aumentado la pobreza, que los jóvenes no pueden acceder a la vivienda, que la cosa pública está manejada por una banda de rateros. El Papa conoce lo que piensan hacer con la cruz más alta del mundo y sabe perfectamente lo que quiere decir «resignificación». ¿Cómo no va a saberlo? Hombre informado, y con todos los medios para seguir estándolo, León XIV es consciente de que la extrema derecha es marginal en España, que no tiene representación parlamentaria, y que el término lo utilizan los medios de comunicación afines al Gobierno socialcomunista, o los medios cobardes, para demonizar a un partido político impecablemente democrático.

Lamento ver cómo la inteligencia artificial no consigue sacudirse el sesgo de una izquierda culturalmente hegemónica aunque políticamente acabada. Lamento descubrir que un obispo anónimo pone palabras en boca del Papa al servicio del establishment.