La sencilla Begoña
Finalizado el frugal y somero aperitivo, los dirigentes europeos y sus anfitriones los Sánchez, se ubicaron ante la mesa de un comedor para degustar el sencillo y natural menú preparado por Coque y elegido por Begoña
Cena de gala aparte, el Rey Juan Carlos se iba a comer con sus visitantes de postín a 'Casa Lucio'. Varios presidentes de los Estados Unidos, de Francia, de Portugal y hasta el mismo Gorbachov, volvieron a sus casas con el estómago iluminado por los Huevos Estrellados de Lucio.
Y cliente asiduo del 'Tabernero', como Lucio se definía, fue Don Juan De Borbón. Claro, que ni el uno ni el otro eran sencillos como Pedro Sánchez y Begoña Gómez, cuya presencia en el restaurante de la Corredera Baja no es habitual.
Begoña es más sencilla, más llana, más humilde. Acude a los conciertos de rock y a las bodas de familiares en avión oficial. Se lleva a las niñas de compras a Londres en avión oficial, y no se le ve el pelo en su trabajo del Instituto de Empresa porque el Marqués de la Romana no ha construido un aeropuerto en sus alrededores. «Con un aeropuerto iría a trabajar todos los días, pero no me quieren hacer ese favor». Ella es mujer de nubes, de vientos, sencilla como la brisa pero con carácter de trueno.
El miércoles 18 de julio –fecha señalada–, de 2020, Sánchez le encomendó a su sencilla esposa, amén de llana y humilde, que se encargara del menú de la cena que ofreció en La Moncloa a los dirigentes de la Unión Europea, reunidos en Madrid. Y Begoña se puso en contacto con Coque y su restaurante 'Coquetto', cuya especialidad es el cochinillo. Una cosa es ser sencilla, además de humilde y llana, y otra muy diferente ofrecer a un noruego poco avisado un plato de cochinillo asado, que es un gasto importante y un derroche de dinero público. Y acordó con Coque, un menú más sencillo, natural, humilde y llano.
De aperitivo, les ofreció un aperitivo muy europeo, para que se sintieran como en su casa. Papa Canaria con mojo verde. Macarrón de ceviche con leche de tigre, que como todo europeo que se precie, es su leche preferida. Hoja de Árbol con steak de Toro Bravo. Taco de miso de garbanzos y foie. Yema de huevo y chistorra hidrolizada, que es como siempre se ha comido en las casas humildes de España, hidrolizada, pero sin pasarse, y espadaña a la brasa con pilpil de ají.
Los dirigentes europeos remisos en probar esas suculencias, tenían a su disposición un experto cortador de jamón '5 Jotas' y un venenciador traído desde Jerez o el Puerto de Santa María.
Finalizado el frugal y somero aperitivo, los dirigentes europeos y sus anfitriones los Sánchez, se ubicaron ante la mesa de un comedor para degustar el sencillo y natural menú preparado por Coque y elegido por Begoña.
Flor de Tomate Rosa con Gazpacho Mediterráneo. Quisquillas de Motril con sopa de chufa y curry verde. Parpatana de atún rojo con pisto y huevo frito. Costilla de Vaca Rubia gallega con amanita 'caesárea' y tamarillo. Y de postre, para digerir el sencillo y natural menú, Chocolate Crujiente.
Muchos de los invitados se interesaron por las especiales cualidades de la quisquilla de Motril. Y Begoña tomó la palabra. "La quisquilla de Motril se pesca en la costa de Motril, hasta donde llega la influencia de Sierra Nevada. Se trata de una quisquilla interracial, borbónica y nazarí, pero con el corazón republicano. Se caracteriza por ser exactamente igual que las quisquillas de Málaga, Cádiz, Huelva, Almería, Murcia, Alicante, Valencia, Castellón, Tarragona, Barcelona, Gerona, Guipuzcoa, Vizcaya, Cantabria, Asturias, Galicia, Baleares, Canarias, Ceuta, Melilla y las islas Chafarinas. Pero más cara por ser de Motril.
Y sucede lo mismo con la vaca rubia gallega. Es exactamente igual que la vaca rubia del norte, del centro y del sur, pero la gallega tiene un tono más rubérrimo, como mi cabello, que no es rubio de bote, sino sencillo y natural, aunque tenga las cejas más negras que un teléfono de la posguerra civil. Y los dirigentes europeos se quedaron encantados con la sencilla explicación, si bien se formó una cola ante el cuarto de baño como las que forman en los países comunistas los alegres hambrientos para comprar un kilo de naranjas con fecha caducada. Ante ese desajuste intestinal de los dirigentes europeos, Begoña le comentó a Pedro. «Peter, la próxima vez hay que instalar en el jardín cuartos de baño móviles». Y Pedro, emocionado, besó a su esposa. «¡Qué sencilla eres! Estás en todo».
Disfruto escribiendo de las personas sencillas.
- Publicado en la web de Alfonso Ussía el 11 de mayo de 2021