Fundado en 1910

Cartas al director

Semillas de odio

Se dice que hay paz cuando no hay guerra. Cierto que no hay armas de por medio, pero pueden existir otro tipo de instrumentos o medios destinados a ofender o a defenderse. El muestrario que ofrece el actual panorama de la sociedad española no es de guerra, por supuesto, pero sí de odio, que es otra forma de entablar batallas. Odio, sí, antipatía y aversión hacia alguna cosa o persona cuyo mal se desea. Y esto no hay que ser muy avispado para advertirlo. Siempre han existido casos excepcionales, a veces resaltados por los medios de comunicación, de una rivalidad extrema y violenta en ámbitos familiares o asociativos.

Pero el odio como actitud es algo que ya comienza a predominar en la sociedad española, originario desde hace algún tiempo va cada vez cobrando más adeptos, y cada vez se está extendiendo de manera progresiva en el campo social y no digamos en el terreno político donde el odio domina ya de modo palpable. Es como si la demagogia política hubiese abierto con liberalidad las esclusas del odio. Es una triste y lamentable realidad que afecta, principalmente, a la convivencia pacífica en los ámbitos sociales e incluso familiares.

La pluralidad de pensamiento, la comprensión, la tolerancia, el respeto mutuo son cada vez más fortuitos, y es que la política está minando los ánimos como queriéndolos conducir pretendida y forzadamente hacia un pensamiento único, a un totalitarismo, sin respetar ni atenerse a un comportamiento humano cívico y propenso a la permisividad, a la flexibilidad, a la transigencia.

En fin, hemos de ser optimistas, con un optimismo positivo, consecuente y trascendente que no procede de la satisfacción humana o de una complacencia necia y presuntuosa, sino la de trabajar en una tarea común, unificadora de intereses proyectados hacia la convivencia eficaz, sólida y duradera.

Juan Antonio Narváez Sánchez

Más cartas al director

  • La desfachatez de Sánchez

  • Los felices 20

  • Falsos sabios de «la verdad»

  • ¿Vale la pena?

  • ¡Es la Yihad!

  • tracking

    Compartir

    Herramientas