Cartas al director
Los Cerros de Úbeda
Pedro Sánchez es un especialista en irse por los Cerros de Úbeda cuando no le interesa que se comente lo que da el tiempo y como este viene tormentoso, se las apaña para que se hable de otra cosa, que si no se le ocurre a su maquiavélica mente, ahí tiene centenares de diablillos asesores deseosos de hacer méritos y de que sus ocurrencias le aprovechen al jefe. Y como el cerco judicial cada vez se estrecha más desde su entorno hacia las propias entrañas, ahora ha sacado a Israel y al gafado por el Festival de Eurovisión para que se hable de otra cosa. Seguro que hay gente que se deja llevar y se enreda en la injusticia cometida con Melody, y se ausenta de lo que en realidad preocupa a Sánchez, su supervivencia en el orondo sillón monclovita. Sánchez es un maestro del relato porque es su capa de armiño que le permite seguir considerando a muchos españoles como súbditos en lugar de ciudadanos. Y es que todavía hay gente a la que la demagogia le enajena la mente.