Fundado en 1910

Cartas al director

La persecución contra el magistrado Peinado

Curiosamente, cuando se amplía la imputación a un quinto presunto delito contra la esposa del presidente del Gobierno, se presenta quejas ante el CGPJ para desacreditar al juez instructor. No entro en valorar la actuación profesional de dicho juez, eso es competencia de la Comisión Disciplinaria, en el caso de que se pase de las diligencias informativas a un expediente sancionador, por parte del CGPJ, único competente, pero como tengo ya una edad, y aún conservo algo de memoria, recuerdo lo que le pasó al que, por aquella época era el magistrado instructor del caso de los Gal, que terminó con un ministro y un director general de la Seguridad del Estado socialista en prisión. Con la procesión de militantes socialistas ante la prisión de Guadalajara con el lema «yo también soy Pepe» y por respeto a las personas afectadas, prefiero no seguir recordando ese triste episodio de la guerra sucia contra ETA. ¿Qué ocurrió con el juez instructor Baltasar Garzón? Pues durante la instrucción, diarios afectos al gobierno de entonces, y por parte del propio partido socialista, no digamos. Me remito a las hemerotecas. Ahora. Garzón, es un héroe para el PSOE de Sánchez, cosas de la vida.

Lo único que se demuestra es que el PSOE, el de antes y el de ahora, no quiere entender el concepto de la Independencia del Poder Judicial. No comprende que nadie es intocable ni impune en un Estado de derecho. Ni los políticos gozan de impunidad, a pesar de gozar del aforamiento. El juez Peinado, como Garzón en su momento, cumplen con su deber de instructor, que no es la de condenar, sino la de investigar. Ya sea a la mujer de un presidente de gobierno de izquierdas o a uno de derechas.

Es lamentable. Muy lamentable. Ni la condena de la Unión Europea respecto al poco respeto a la independencia judicial de este gobierno «progresista», recientemente publicado, les sirve de escarmiento. Lo que tienen que hacer las partes personadas es recurrir a instancias superiores, tal y como se recoge en la Ley Orgánica del Poder Judicial. Respeto estricto. Además, las quejas al CGPJ tardarán mucho más en resolverse que la causa de la señora del presidente, que, muy posiblemente, o termine en archivo por sobreseimiento o en sentencia absolutoria si llega al plenario. ¿Por qué no confían en la Justicia? Esa es la pregunta clave.

Julio José Elías Baturones

Más cartas al director

  • Putin no es Hitler

  • Arde mi tierra

  • El virus de la polarización

  • Algo sobre sus extrañas actuaciones

  • Elena de Constantinopla

  • tracking

    Compartir

    Herramientas