Cartas al director
El necrófago presidente
Escribo un WhatsApp a un amigo manifestando una opinión respecto al presidente Sánchez. En este sentido, estoy leyendo y escuchando en los medios, escritos y no escritos, sobre la muerte «política » de Pedro Sánchez. Incluso en el ámbito de su propio partido. Pues, sinceramente, no me lo creo y paso a explicar mi tesis.
Hay, en la naturaleza y en la ficción, unos animales y personajes que se denominan «necrófagos». Se caracterizan porque se alimentan de organismos muertos e incluso de sus propias células ya fenecidas. Por ejemplo, Lord Voldemort, de la famosa saga de Harry Potter, a quien creían muerto y no era así. Pedro Sánchez está muy vivo, «políticamente». Guste o no. Cuanto más se le insulta, se le humilla, se le echa en cara su poca ética, su falta de empatía, más se retroalimenta, crece a costa de su propia toxicidad y, desgraciadamente, como un mortífago más, el personaje con residencia actual en el Palacio de la Moncloa, aumenta su fuerza y peso político.
Recuerden su «forzada» dimisión de la Secretaría General del PSOE, el 1 de octubre del 2016. ¿Quién daba un solo euro por él? A los hechos me remito. ¿Significa esto que es un inmortal en la política? No, nadie lo es. Pero, tampoco que se le haga el funeral «político» antes de tiempo. El único que puede y debe acabar con este «interesante» personaje, en palabras de Pérez Reverte, espero que en términos irónicos, es, sin duda alguna, la Sala Segunda del Tribunal Supremo. Ni las urnas, ni los medios, sólo la Justicia. Pero, por la vía del sufragio.