Cartas al director
Venezuela, petróleo y mucho más
Aunque no pare de repetirse en los medios de comunicación que la operación ejecutada por los Estados Unidos viene provocada por el petróleo venezolano y, en menor medida, por la connivencia del régimen con el narcotráfico, no debemos quedarnos en la narrativa «oficial» y tratar de ver «más allá».
Venezuela alberga las mayores reservas de petróleo del mundo, aproximadamente el 20 %; sin embargo, solo produce el 0,8 % de la producción mundial, alrededor de un millón de barriles al día, menos de un tercio de los que producía antes de la llegada del régimen socialista. Estados Unidos era su principal comprador, pero tras las sanciones, China se convirtió en el comprador dominante, adquiriendo casi el 70 % del crudo venezolano, gran parte del cual se transporta a través de petroleros de «flota sombra», nada transparentes, para eludir las sanciones. Estas compras se realizan «con descuento», pues China se convirtió en el mayor prestamista del Gobierno de Hugo Chaves, calculándose que Venezuela le debe unos 10.000 millones de dólares. Tras Estados Unidos, Cuba y España compran cada una un 4 %, Rusia, India y Turquía estarían en un segundo grupo de compradores o «intercambiadores» de petróleo por productos refinados. Además del petróleo, China estaba tomando el control de minerales estratégicos a través de minas situadas en el Arco Minero del Orinoco; tenemos que recordar la importancia de estos minerales en la fabricación de armas, en particular misiles, incluso de las estadounidenses (recuerden que China les restringió, en abril de 2025, la venta de tierras raras en represalia por los aranceles), es decir, la presencia china es «operativa», no solo comercial y Estados Unidos trataría con su intervención de privar a China del acceso a estos recursos en su lucha por el liderazgo mundial a la vez que evitar que «alguien» pudiera fabricar misiles que podrían alcanzar los Estados Unidos con minerales extraídos de Venezuela.
En cuanto a Rusia, tenemos que tener muy en cuenta la presencia de 'asesores' enviados para entrenamiento en Inteligencia y en el uso de los sistemas antiaéreos, redares, etcéteras desplegados. Junten a lo anterior la presencia, la semana antes de la intervención, de drones iraníes en bases venezolanas, al parecer procedentes de fábricas instaladas allí, con capacidad de alcanzar Florida desde el Caribe y comprenderán que no quieran tener una industria militar cercana a su territorio, lo que podría dar lugar a una crisis similar a la de los misiles en Cuba en 1962, una de las mayores de la Guerra Fría.
Resumiendo, En Venezuela se estaban juntando recursos estratégicos (minerales) con unas infraestructuras militares (armas) en manos de potenciales adversarios con presencia «hostil confirmada» y con unas redes logísticas incontrolables con banderas de conveniencia o lo que es lo mismo, se estaba produciendo una conjunción de amenazas (peligros potenciales) que se estaban transformando en riesgos para la seguridad de los Estados Unidos. Puede que el petróleo y el narcotráfico (del que ya no se habla) haya sido la excusa ante el pueblo norteamericano, pero detrás están los objetivos nacionales de los Estados Unidos, su seguridad y el 'Poder' en un entorno global cada vez más cambiante.