Cartas al director
El suflé emocional
He aquí a Óscar Puente, ministro de trenes y carreteras, más conocido, hasta ahora, por su incesante actividad tuitera. Es evidente que bien no lo está pasando. Sus gestos y sus ojos son más que un poema. Aunque a veces pueda él mismo generar algunas dudas, esta imagen cuenta que es ministro y, sin embargo, un ser humano. Puente confiesa que intenta morderse la lengua ante las bofetadas verbales que está recibiendo tras el accidente de Adamuz, y las que le quedan, pero ya avisa: no sabe cuánto más conseguirá contenerse. A casi nadie sorprendería que se levantase del asiento al grito de ¡que alguien me sujete, que no respondo! Y, en cambio, Gatillo Fácil Óscar pedirá a los maquinistas que exigen garantías en las vías bajar el «suflé emocional», después de los accidentes ocurridos y los meses que llevan quejándose del mal estado de las vías.
El ministro del «puto amo» Pedro recomendando bajar el suflé emocional. ¿Y la seguridad?, ¿y la sensación de estar seguros? Están saliendo a la luz numerosos fallos de comunicaciones, como el tiempo que estuvo el Alvia perdido y lo fue a buscar un maquinista linterna en mano por la vía, algo tercermundista. Los ciudadanos estamos preocupados temiendo viajar en tren. Cuentan que por la boca muere el pez. Quién sabe si por la boca, y por Adamuz, acabará muriendo, políticamente, Óscar Puente.