Cartas al director
Sí, debería dimitir
Desde que me jubilé, llevo unos 20 años, en su mayoría, subiéndome en ese infierno del tren, donde recuerdo las ferias y su carrusel del tren del infierno. Los viajes en tren desde Córdoba-San Roque, de vez en cuando se nos para el fausto tren, y cuando no es por una cosa, hay otros momentos de angustias en las vías, haciendo los viajes de tres horas, en ocasiones, cinco o siete horas más, en llegar a Córdoba.
Yo he votado en este periódico que, sí, debería dimitir. Sí debería dimitir este escalofriante ser que, en su vergüenza, si la tiene no deberíamos nadie de emplear estas deshonrosas palabras, de echarlo a la calle.
No voy a entrar en detalles sobre la catástrofe en el pueblo de Adamuz, para ello, solamente tengo lo que se dice en los periódicos, donde parecer ser, el tren que iba delante alertaba de un «enganchón» que podría invadir la vía contigua.
Este enigmático garrulo debería dimitido hace tiempo. Digo hace tiempo si tuviese vergüenza y dignidad. Este tiene en su cuerpo un mal fario, un gafe metido en su cuerpo. No hay nada más que verle, para verle y calificarlo. Los maquinistas llevaban tiempo comunicando, avisando de múltiples y distintas anomalías en la red ferroviaria.
Los gafes en las personas, hay algunas que nacen con estas desgracias, pero este incomprensible y oscuro ser no conoce la palabra 'dimito'.
Pues sí, debe dimitir. Le delatan sus controvertidas palabras. Cada vez que habla me pongo a vomitar. Solamente con lo ocurrido en Adamuz, deben darle la patada. Que salga de lleno de desarreglo y putrefacción y que no hable nada de la huelga de los maquinistas, cuando dice: «la huelga general convocada por los maquinistas se debe al momento anímico tras las tragedias» ¡so penco!