Cartas al director
Los menores fuera de las plazas
Nueva cortina de humo: el Gobierno prohíbe a los menores acudir a los toros. Sin perder de vista el triste accidente de Adamuz, los taurinos debemos dar nuestra batalla. La nueva propuesta del Gobierno nacional es prohibir que los menores de edad acudan a las corridas de toros por «exhibir violencia», siguiendo a la ONU. Lo de los señores de Nueva York lo doy por descontado, pero parece que los del Gobierno tampoco han acudido nunca a una corrida de toros. Yo, desde que tengo uso de razón, acudo a la fiesta nacional y no hay arte más bello, gallardo, libre, artístico, realista y de verdad que la fiesta de los toros.
Me pregunto si el Gobierno quiere quitar a los niños su alma, pues «los toros tienen raíces tan hondas en el pueblo que arrancarlos sería arrancar parte de su alma», como decía Machado; tal vez quieran desconectarlos de su nación, pues «los toros forman parte de la entraña misma del pueblo español», como decía Alberti; tal vez no quiera educarlos, pues «las corridas de toros son el acontecimiento que más ha educado al pueblo español», como decía Tierno Galván; o simplemente es porque no creen en la democracia, pues «la corrida es un acto profundamente democrático: el pueblo juzga», como decía José Bergamín.
Sea cual sea la razón, lo cierto es que se busca que los jóvenes españoles sean indistinguibles de los de otros países, no teniendo nada de particular ni diferenciador, amén de adecuarlos al «mundo» que quieren crear los poderosos. Un mundo donde no hay sitio para valientes, artistas, temerarios, caballeros y gente elegante, la cual puebla las plazas de toros; se prefiere un mundo tibio, gris, con ansiedad, sin raíces y enclenque.
Yo seguiré yendo a los toros.