Cartas al director
Plus Ultra
No, el título Plus Ultra no se refiere a esa aerolínea vinculada a negocios turbios, rescatada por el Gobierno con nuestro dinero, y que tenía –o tiene– en nómina al expresidente Zapatero, el valedor del sátrapa Maduro. No, el título se refiere a la proeza que cuatro militares españoles –dos navarros, un jerezano y un gallego– protagonizaron hace un siglo, entre el 22 de enero y el 10 de febrero de 1926. Ellos bautizaron Plus Ultra al hidroavión con el que sobrevolaron el Atlántico Sur, desde Palos (Huelva) hasta Buenos Aires, desafiando al mar y al viento, y empleando unas técnicas pioneras que apenas complementaban la tradicional navegación astronómica.
Consiguieron así abrir la primera ruta aérea entre España e Hispanoamérica, y allá, muy lejos del absurdo empeño actual en pedir perdón por colonizar América, fueron recibidos en olor de multitud, como verdaderos héroes, protagonistas de una hazaña que trascendía el ámbito deportivo y el simple mérito de batir un record. Su logro tuvo una gran repercusión política y social en la comunidad hispana de ambos hemisferios, y sirvió para impulsar un gran proyecto de hermanamiento entre pueblos que comparten historia, religión y cultura, un proyecto que hoy sigue vigente.
Las vidas de aquellos héroes de la aviación, Ramón Franco, Julio Ruiz de Alda, Juan Manuel Durán y Pablo Rada, fueron reflejo de su tiempo, y la tragedia protagonizó el final de sus días, pero su proeza quedó para siempre escrita en una hermosa página de nuestra historia, muy diferente de la que hoy escriben la actual aerolínea, su asesor Zapatero y el actual gobierno, y que seguramente acabará en el cubo de la basura.