Cartas al director
Santiago Segura
Don Santiago Segura es una persona muy inteligente, es superdotado, tiene un coeficiente intelectual de 143 y, por encima de 130, podría pertenecer a Mensa, una asociación internacional de cerebritos. Pero sus películas no me acaban de convencer. Me parecen auténticas astracanadas, provocan la risa utilizando el disparate. Me gustan más las películas del tipo El diario de Bridget Jones (2001) o La Favorita (2018) y dentro del cine español, el humor negro como El verdugo (1963).
Por otra parte, va demasiado al hilo de la cultura oficial. Torrente, claro, es de extrema derecha y lleva la banderita en la cadena del reloj. Y en la nueva película ridiculiza al presidente del gobierno, Pedro Sánchez, y al partido Vox. Lo del presidente del gobierno es dar «lanzada a moro muerto», no puede aparecer en público si antes la Policía no ha despejado las calles de gente, es indefectiblemente abucheado. Y Vox es el cúmulo de todos los males, según nos dice la propaganda oficial.
Yo probablemente vería las películas de don Santiago, si ridiculizara, a las nekanes a los etarras (el Ku Klux Klan con boina) a los separatistas catalanes, por ejemplo a cierto preboste voluminoso de la Esquerra y a gentes así, que por otra parte son muy parodiables, lo tendría muy fácil y nos haría pasar un rato de inefable jolgorio. Pero me parece que esto no va a ocurrir, el control que ejerce el sistema instituido sobre los medios de masas es estricto.