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Cartas al director

Un topo en la izquierda

El PSOE eligió el verde para su campaña andaluza. Un verde Vox pero desteñido. En sus murales, solo en letra menuda en una esquina podía leerse el nombre del partido. Mudando el color, el PSOE se esconde. Una decisión extraña en una campaña que parece diseñada por algún topo. Con razón Bolaños pasa la vida buscando topos. Porque quien sino iba a poner en boca de la candidata andaluza que la muerte de los dos guardias civiles fue un « accidente laboral». Y quien sino un topo iba a llevar, por fin, a Marlaska ante la Guardia Civil para presumir de su «dolor» y su «rabia».

Tuvimos políticos que hablaban con palabras propias y bien escogidas, que toreaban a la prensa que daba gusto verles. Anguita, González, incluso, en su estilo, Rajoy. Pero ahora solo son muñecos de ventrilocuo y se ofenden en silencio cuando no saben contestar. Para evitarles ese bochorno, Patxi no podía más, la Mesa del Congreso, con un reglamento inconstitucional, ha suspendido las acreditaciones de los periodistas Vito Quiles y Ndongo, con el aplauso de los periodistas que, por ahora, sí se quedan.

Políticos que sitúan el respeto a su persona por encima del respeto a la sede de la soberanía nacional y del derecho a la libertad de expresión y de información.

La Mesa también decidió, por 71° vez, negar a la Guardia Civil la consideración de profesión de riesgo.

Solo un topo muy mal intencionado podría estar aconsejando a la izquierda para tomar decisiones tan poco populares. Aunque a ellos no les guste Vito ni la Guardia Civil más les valdría disimular su afán censor y totalitario.